Nikki Haley, embajadora estadounidense ante las Naciones Unidas, además de ofrecer sólidos argumentos acerca de las razones de Estados Unidos para votar en contra de la resolución anual que condena el embargo estadounidense hacia la Isla, envió un mensaje al pueblo cubano.


Haley explicó que Estados Unidos se opone a esa resolución “en solidaridad continua con el pueblo cubano y con la esperanza de que un día sean libres de elegir su propio destino”.

Y calificó como teatro político la petición para levantar el embargo presentada año tras año por miembros de Asamblea General de las Naciones Unidas.

Sobre la Asamblea se expresó de manera clara, diciendo: “Esta asamblea no tiene potestad para poner fin al embargo de Estados Unidos. Este se basa en las leyes de los Estados Unidos., que solo el Congreso de los Estados Unidos puede cambiar. No, lo que la Asamblea General está haciendo hoy, lo que hace cada año en esta época, es teatro político”.

Además de dirigir contundentes palabras contra el régimen castrista. “El régimen cubano está enviando al mundo el mensaje deformado de que el triste estado de su economía, la opresión de su gente y la exportación de su destructiva ideología no son culpa suya”.


A partir de ahí, la vocera del Gobierno estadounidense en la ONU dirigió algunas palabras al pueblo cubano, donde expresa la amistad y buena voluntad que brinda Estados Unidos al pueblo de Cuba, y explica cómo con las nuevas políticas nada cambia con respecto a eso, pero sí con relación al régimen castrista.

“El pueblo de los Estados Unidos respalda con firmeza sus sueños de vivir en un país donde puedan expresarse libremente, donde tengan acceso sin censura a la internet, donde puedan proveer a sus familias de lo necesario y donde puedan elegir a sus líderes”.

Pero acota en el mensaje dirigido al pueblo cubano, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, que lo que probablemente los cubanos desconocen es que mientras hubo una política de acercamiento, refiriéndose al deshielo de las relaciones con Cuba, impulsado por la administración anterior es que: el régimen “respondió a este gesto de buena voluntad, no sumándose al espíritu con que se le ofreció, sino incrementando las detenciones, el acoso y la violencia por motivos políticos contra quienes abogan por libertad política y económica en Cuba. Lo que no pueden saber, porque su gobierno no se lo hará saber, es que hubo informes creíbles acerca de casi 10.000 detenciones por motivos políticos en Cuba solo en 2016. Es un aumento masivo de las detenciones en los últimos años”.

“Esperábamos que la mano tendida a su gobierno fuera reciprocada con una mayor libertad para ustedes”, añadió Haley.

Sobre la falta de libertad de prensa en la Isla caribeña dijo:

“Su gobierno silencia a sus críticos. Disuelve las reuniones pacíficas. Censura a los periodistas independientes y manipula la economía para que solo el gobierno se beneficie”.

Acerca de la relación de Cuba con Venezuela, y la desestabilización de América Latina que promueve desde hace años el Gobierno cubano, declaró:

“Su gobierno ha exportado su ideología destructiva y en bancarrota a Venezuela. Le ha enseñado al régimen de Maduro cómo silenciar a los periodistas, reprimir a la oposición política y empobrecer a su gente. Ahora, millones de venezolanos se suman a ustedes como víctimas de la negación de sus derechos básicos”.

En referencia a la farsa electoral cubana Nikki Haley expresa:

“Mientras hablamos aquí hoy, su gobierno está ocupado eligiendo al sucesor de la dictadura de Castro. Está intentando engañarles para que crean que tienen una voz al celebrar elecciones locales y regionales. Pero el proceso en el que están involucrados no es la libertad. Los resultados fueron determinados antes de que se depositara el primer voto”.

“Cuando Estados Unidos se abstuvo al votarse esta resolución el año pasado, su decisión fue explicada diciendo: “Reconocemos que el futuro de la isla está en manos del pueblo cubano”. Hay una crueldad disimulada en ese comentario por la cual me disculpo profundamente. Lamentablemente, a partir de hoy, el futuro de Cuba no está en sus manos. Permanece en las manos de sus dictadores”, acota la embajadora norteamericana.

Y concluye con la firme determinación de quien se niega a estar del lado de los opresores, diciendo:

“Podremos estar solos hoy. Pero cuando llegue el día de la libertad para el pueblo cubano, y va a llegar, nos regocijaremos con ellos como solo pueden hacerlo los pueblos libres”.

(Con información de Martí Noticias y El Diario de la Marina)