Muere Nyla Anderson de 10 años de edad residente de Pensilvania en su intento de lograr el peligroso desafío “Blackout Challenge” que anda últimamente en redes sociales.


El desafío consiste en aguantar la respiración hasta el desmayo por falta de oxígeno. La niña fue encontrada el día 12 de diciembre en su casa inconsciente al parecer después de intentar el desafío, fue trasladada al Hospital de Niños Nemours pero no logró sobrevivir, según WPVI.

Tawainna Anderson, madre de la menor dijo al medio de noticias:

«Este es un dolor que no desaparece. Está en la parte superior de mi garganta. Estoy herida»

De acuerdo a la información de los Centros para el Control de Enfermedades este desafío aparece aproximadamente en el año 2008, mucho antes que la mayoría de los sitios que aparecen actualmente en redes sociales, apareciendo con diferentes nombres tales como «Desafío de apagón», «Desafío de asfixia» o «Desafío de desvanecimiento», en ese año a consecuencia de ese peligroso reto fallecieron 82 jóvenes.

En el transcurso de este 2021 otros tres niños perdieron sus vidas tras el intento de ese desafío; Joshua Haileyesus con tan solo 12 años, Robert Craig con 10 años y LaTerius Smith de 9 años.


A través de la plataforma GoFundMe hasta ahora se ha recaudado cerca de $1,000 dólares para el pago del funeral de Nyla.

A pesar de que la madre de Nyla no menciona a Tik Tok como el lugar donde su hija encontró el desafío,  PEOPLE se comunicó con ellos, estos respondieron que estaban “Atentos” a cualquier contenido inseguro que pudiera estar al alcance de los usuarios poniéndolos en peligro.

«Este ‘desafío’ perturbador, del que la gente parece aprender de fuentes distintas a TikTok, es anterior a nuestra plataforma y nunca ha sido una tendencia de TikTok», «Permanecemos atentos a nuestro compromiso con la seguridad del usuario y eliminaríamos inmediatamente el contenido relacionado si lo encontramos», respondió un portavoz de dicha plataforma añadiendo:

«Nuestro más sentido pésame con la familia por su trágica pérdida»

Anderson dijo a WPVI que espera que su lamentable historia sirva para que los padres estén más atentos a sus hijos cuando naveguen en Internet:

«Asegúrese de revisar los teléfonos de sus hijos», «Nunca se sabe lo que puede encontrar en sus teléfonos»

Al hablar de su pequeña hija dijo:

«Ella era una mariposa», «Era todo. Era una niña feliz»