Espera por la Green Card llega a los tribunales: 143 cubanos demandan a USCIS por atrasos en sus casos

Inmigrantes cubanos. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Un grupo de 143 ciudadanos cubanos decidió llevar a USCIS ante la justicia federal para exigir respuestas sobre solicitudes de residencia permanente que, en algunos casos, habrían permanecido paralizadas durante más de tres años.

La demanda, denominada Acosta Reynoso et al. v. U.S. Citizenship and Immigration Services et al., fue presentada el 4 de mayo de 2026 ante el Tribunal Federal para el Distrito Medio de Florida, División de Tampa. La acción cuestiona la demora de USCIS en resolver formularios I-485 para obtener la Green Card bajo la Ley de Ajuste Cubano y, para algunos demandantes, solicitudes I-765 de autorización de empleo. El expediente está registrado con el número 8:26-cv-01314.


Los cubanos sostienen que los retrasos se han vuelto irrazonables y que la falta de decisiones los mantiene durante años en una situación de incertidumbre. Mientras sus expedientes continúan pendientes, algunos enfrentan dificultades para trabajar, viajar, acreditar un estatus estable o acceder a beneficios vinculados con la residencia permanente.

Los demandantes pidieron decisiones en un plazo de 30 días

El 1 de julio, los demandantes solicitaron una intervención urgente para impedir la aplicación de determinadas políticas migratorias y obligar a USCIS a tomar decisiones sobre los expedientes pendientes en un plazo máximo de 30 días. La acción reunía entonces a 129 personas, pero posteriores modificaciones elevaron la cifra a 143 demandantes.

La jueza federal Kathryn Kimball Mizelle rechazó el 3 de julio la solicitud de una orden temporal de emergencia. Posteriormente, el 30 de julio, también denegó la petición de una medida cautelar preliminar.

La magistrada determinó que los demandantes no habían demostrado, en esa etapa del proceso, una probabilidad suficiente de éxito sobre el fondo de sus reclamaciones ni la existencia de un daño irreparable que justificara ordenar inmediatamente a USCIS resolver todos los casos.

La decisión, sin embargo, no equivale a una sentencia definitiva contra los cubanos ni supone el cierre automático de la demanda. La corte rechazó la medida urgente, pero dejó pendientes otros asuntos relacionados con la continuación y organización del litigio.


USCIS ya había comenzado a decidir algunos expedientes

Uno de los elementos considerados por la jueza fue que USCIS había reanudado la actividad en varios casos. Los documentos judiciales indican que la agencia concedió permisos de trabajo a por lo menos ocho demandantes y comenzó a programar entrevistas relacionadas con algunas solicitudes I-485.

La corte también señaló que dos de las políticas impugnadas habían sido anuladas en otro proceso judicial y que USCIS las estaba tratando como si ya no estuvieran vigentes en todo el país. Ese cambio debilitó parte de la solicitud de intervención inmediata presentada por los cubanos.

La jueza ordenó a los demandantes informar cuáles solicitudes I-485 e I-765 ya habían recibido una decisión. También les exigió explicar por qué debían permanecer en la demanda las personas cuyos casos habían sido resueltos, determinar quiénes vivían fuera del Distrito Medio de Florida y justificar por qué las reclamaciones restantes no debían separarse en procesos individuales.

Demandar a USCIS no obliga a aprobar la Green Card

El caso muestra el creciente interés de los inmigrantes en recurrir a demandas por demora, frecuentemente conocidas como acciones de mandamus. Este mecanismo busca que un tribunal obligue a una agencia federal a cumplir una función que presuntamente ha retrasado de manera injustificada.

Una demanda de este tipo no garantiza la aprobación de la residencia. Incluso si el tribunal ordenara a USCIS actuar, la respuesta podría ser una aprobación, una denegación, una solicitud de evidencias adicionales o la convocatoria a una entrevista. El objetivo fundamental es provocar una decisión, no imponerle a la agencia cuál debe ser el resultado.

Además, cada expediente presenta circunstancias diferentes. Antes de demandar, generalmente deben evaluarse el tiempo transcurrido, las gestiones realizadas ante USCIS, los plazos habituales de procesamiento, la oficina que controla el caso y la existencia de posibles obstáculos migratorios o antecedentes que podrían salir a la luz cuando la agencia reactive la solicitud.

Más de 355.000 solicitudes cubanas permanecían pendientes

La demanda aparece en medio de una acumulación extraordinaria de solicitudes bajo la Ley de Ajuste Cubano. Hasta finales de junio de 2026 permanecían pendientes más de 355.000 trámites cubanos de ajuste de estatus, según cifras citadas por Periódico Cubano.

La magnitud del atraso ayuda a explicar por qué miles de solicitantes temen tener que esperar años para recibir una respuesta. Aunque el volumen de expedientes no significa que todos enfrentarán la misma demora, una reducción sustancial de la acumulación requeriría que USCIS aumentara considerablemente el número de decisiones mensuales.

Durante julio, la agencia aprobó 308 residencias bajo la Ley de Ajuste Cubano. La cifra representó una señal de reactivación, pero continuó siendo mínima frente al universo de solicitudes pendientes. Los datos de julio muestran la enorme distancia entre las aprobaciones y el atraso acumulado.

Qué sucederá ahora con la demanda

El futuro del proceso dependerá de cuántos demandantes todavía tengan solicitudes sin resolver y de las decisiones que adopte el tribunal sobre jurisdicción, sede y separación de los casos.

Las personas que ya recibieron una decisión podrían salir del litigio porque su reclamación habría perdido vigencia. Quienes residan fuera del Distrito Medio de Florida podrían enfrentar cuestionamientos sobre si Tampa es el lugar correcto para tramitar sus casos. La jueza también podría ordenar que determinadas reclamaciones continúen de manera individual.

Aunque los demandantes no consiguieron la orden que habría obligado a USCIS a responder en 30 días, el litigio ya produjo una revisión detallada de sus expedientes y coincidió con nuevas decisiones, permisos de trabajo y entrevistas.

Para los cubanos que continúan esperando, el caso representa una batalla por obtener una respuesta después de años de incertidumbre, pero no una vía automática hacia la Green Card.


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