Transporte en Cuba- Foto BasPhoto / Shutterstock.com

Se incrementaron los precios del transporte público en Cuba, desde el 1 de enero de 2020, como parte del «ordenamiento monetario». Subir a un ómnibus ahora en la Isla cuesta hasta cinco veces más que hasta el 31 de diciembre de 2020, algo que ha resultado indignante para la gran mayoría de los nacionales, que no ven los beneficios del aumento de salario, porque el costo de la vida ahora es mucho más caro de lo que ya era, de la noche a la mañana.


Según la intervención del ministro de Transporte cubano, Eduardo Rodríguez Dávila, quien intentó justificar la situación en la Mesa Redonda informativa, las tarifas «eran muy antiguas y se fijaron en un momento en que los costos eran muy diferentes a los de hoy».

«Por tanto, al analizarlas y actualizarlas, no en todos los casos se modifican o crecen igual. Es algo que se ha realizado con mucha precisión y cuidado», añadió el funcionario, que indicó además algunos casos se están revisando.

Rodríguez Dávila dejó abierta la posibilidad de que algunas tarifas del transporte puedan ser modificadas, como ha pasado en los últimos días ante las reacciones de los cubanos por el alto costo de la electricidad y del helado en Coppelía.

«Hemos establecido un servicio de monitoreo y atención a las incidencias que se presentan, avanzando al mismo tiempo en un grupo de ajustes, porque este es un proceso complejo y sin precedentes, en cuya implementación han surgido en algunos casos incomprensiones y cuestiones que hemos debido ajustar», señaló.


«Hay que trabajar para una mayor eficiencia en nuestras empresas. Los costos no pueden seguir siendo los mismos. No se puede trasladar la ineficiencia a las tarifas», declaró al respecto del panorama para adquirir combustible y materias primas.

El titular dijo que hubo que garantizar que los precios fueran coherentes, porque anteriormente «había incoherencias».

«No puede costar más el servicio en un camión o un tren que en un ómnibus en iguales distancias, por ejemplo. Son un grupo de elementos, como el confort y la calidad del servicio, que hay que tener en cuenta», precisó.

En cuanto al transporte privado, Rodríguez Dávila comentó que «se ha previsto que los precios crezcan en torno a 1,5 veces, de acuerdo con un análisis que deben hacer los diferentes territorios».

También reveló aumentarían los precios del «somatón», un chequeo que pasan los automóviles, para determinar las condiciones técnicas de los vehículos.

Las estaciones de peaje subirán sus tarifas de 2.00 a 20.00 CUP, al parecer es uno de los apartados que pretenden revisar.

El funcionario comunicó los precios de los ómnibus interprovinciales y de los trenes nacionales crecen aproximadamente 1,5 veces; y la transportación aérea se multiplica por cinco, éstos de igual modo pendientes a revisión.