Militarizaron un poblado matancero debido a una supuesta nueva cepa de Covid-19 que ha provocado varias muertes/Imagen tomada de Radio26

Al menos seis personas han muerto en los últimos días en el poblado de Torriente, perteneciente al municipio de Jagüey Grande, provincia Matanzas, según algunas fuentes los decesos están vinculados a una cepa del Covid-19, informa Diario de Cuba.

Las autoridades no lo han confirmado oficialmente, pero ese poblado está bajo confinamiento, toque de queda después de las 6:00 pm, y totalmente militarizado.


El Gobierno local ha dicho que allí hay un brote de coronavirus, pero en realidad se ha filtrado otra cosa.

«Una persona que asistió a una reunión del Partido Comunista avisó a su familia que no dejaran salir al niño de la casa, porque no es Covid, sino una cepa», contó una persona que pidió anonimato.

Las alarmas se han activado, luego de que murieran «cuatro personas en una cuadra», de acuerdo a la fuente estas personas no eran familia, y otros dos fallecieron en el pueblo.

«Uno tenía unos 40 años, y otro también era joven y trabajaba en el cárnico T22», indicó.


Las autoridades no permiten que nadie salga del pueblo desde hace tres días, con algunas excepciones, y solo una persona por núcleo sale a hacer los mandados.

«Después de las 6:00 pm hay toque de queda. Hay carpas con policías, médicos, enfermeras, y tropas especiales en parejas, boinas negras y boinas rojas. Hay dos escuelas habilitadas para sospechosos. Pero a otros se los llevan a Jagüey Grande o a Matanzas. Ayer mismo se llevaron media guagua de gente», detalló.

No tienen permitido operar ni cocheros, ni bicitaxis, tampoco negocios privados, y los puestos estatales ofrecen sus servicios pero con restricciones.

«No tenemos toda la información porque el régimen, que es quien conoce todo, no lo divulga», comentó el activista Iván Hernández Carrillo, residente en Colón, que está alarmado de que en un pueblo tan pequeño tantas personas estén contagiadas.

Hace unos días sepultaron a un enfermero de 47 años identificado como Ricardo Yanez Hernández, el hombre trabajaba como anestesista en el Hospital Municipal Mario Muñoz Monroy. Pero además se dice que en esa ciudad más de veinte trabajadores de la salud se infectaron de coronavirus y lo transmitieron a sus familiares.

«El enfermero se había recuperado del Covid-19, pero murió repentinamente», explicó Carrillo.

Sin embargo, el Gobierno no quiere admitir que haya una situación epidemiológica grave en Matanzas, aunque el director del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Matanzas, Fernando Acevo Figueroa, precisó ayer viernes que existen «serias afectaciones» por la pandemia, especialmente en los municipios de Matanzas, Cárdenas, Jagüey Grande y Pedro Betancourt.