Miguel Díaz-Canel, vicepresidente de Cuba en un discurso pronunciado este domingo, en un acto celebrado en Santa Clara por el 50 aniversario de la muerte de Ernesto “Che” Guevara tachó de “patrañas insólitas” a las denuncias efectuadas por la administración estadounidense sobre los ataques acústicos que experimentaron 22 diplomáticos en la embajada de Estados Unidos en La Habana, lo cual ha traído como consecuencia que parte del personal diplomático y sus familiares sufran secuelas físicas, perdida de la capacidad auditiva, migraña y lesiones cerebrales traumáticas.


Díaz-Canel afirmó que “algunos voceros y medios de comunicación se prestan a propagar insólitas patrañas, sin evidencia alguna, con el perverso propósito de desacreditar la impecable actuación de nuestro país, universalmente considerado como un destino seguro para visitantes extranjeros, incluidos los estadounidenses”.

“En conjunto, estos acontecimientos son una clara muestra de lo que nos alertaba el Che: ‘…que no se puede confiar en el imperialismo, pero ni tantito así, ¡nada!’”, añadió el posible sustituto de Raúl Castro en el poder.

Las relaciones diplomáticas entre ambas naciones se encuentran en un período de crisis agudo, en el que Estados Unidos ha tomado la decisión de reducir al máximo el personal de su embajada en la Isla, y ha emitido una alerta de viaje donde recomienda a los ciudadanos estadounidenses no viajar a Cuba, así como el Departamento de Estado publicó restricciones hoteleras al turismo estadounidense que decida viajar a la Isla, dichas restricciones incluyen a los emblemáticos hoteles habaneros “Capri” y el Hotel Nacional de Cuba.

Por su parte, el gobierno de Cuba persiste en afirmar que no tiene responsabilidad con los hechos ocurridos, olvidando la Convención de Viena donde se estableció el compromiso con la diplomacia, de que los países deben garantizar la seguridad de los diplomáticos extranjeros.

Se esperan también que las nuevas regulaciones del Departamento del Tesoro hagan más difícil a las empresas estadounidenses hacer negocios con compañías cubanas controladas por GAESA, los militares.


El vicepresidente de Cuba también vio oportuno durante este discurso responder al presidente de Estados Unidos, Donald Trump acerca de las declaraciones que el mandatario hizo durante el evento por el mes de la Herencia Hispana el pasado viernes, donde Trump aseguró que no levantará las sanciones al régimen cubano hasta que el pueblo en la Isla goce de libertades políticas.

“Fiel a su legado [en referencia a Guevara] y al de Fidel, reafirmamos que Cuba no realizará concesiones inherentes a su soberanía e independencia y no negociará sus principios ni aceptará condicionamientos. Los cambios necesarios en Cuba los está decidiendo soberanamente el pueblo cubano”, declaró Díaz Canel, quien al parecer obedece fielmente todas las órdenes de Castro con tal de ganarse la oportunidad de suplirlo como presidente de Cuba, si el octogenario gobernante decide retirarse en febrero de 2018.

Díaz Canel al igual que la prensa oficialista en la Isla se ha encargado de poner en tela de juicio los ataques que afectaron la salud de una veintena de diplomáticos en La Habana.

(Con información de El Nuevo Herald)