Uno de los enfrentamientos que las empresas de tecnología han tenido que enfrentar con el gobierno de Trump ha sido por asuntos que tienen que ver con la privacidad digital y la necesidad de las autoridades por conseguir información para combatir el extremismo y la delincuencia organizada.


Es el caso de Microsoft, quien enfrenta una pelea legal sobre el acceso a correos electrónicos almacenados en otros países.

Los expertos en derecho a la privacidad dijeron que las compañías han estado más dispuestas a pelear desde que se filtró información clasificada que detalló los programas de vigilancia estadounidenses. El caso más reciente tiene que ver con emails guardados en un servidor en Irlanda.

Comenzando cuando agentes federales persuadieron a un juez para que emitiera una orden judicial a fin de tener acceso a una cuenta de correo electrónico de Microsoft que sospechaban había sido utilizada para el tráfico de droga.

Saliendo a la luz el inconveniente de que la empresa dijo que los correos estaban fuera del alcance de la orden. Un tribunal federal de apelaciones estuvo de acuerdo, pero el mes pasado el gobierno pidió a la Corte Suprema que interviniera.


Microsoft entregó la información, pero acudió a la corte para defender su postura de no entregar los correos que están en Irlanda. El tribunal federal de apelaciones en Nueva York estuvo de acuerdo con la compañía de que la ley de 1986 no aplica fuera de Estados Unidos.