Meliá e Iberostar han contratado los servicios de varios despachos legales para preparar su defensa, en caso de que la Administración de Donald Trump reactive por completo el Título III de la Ley Helms Burton, congelado desde su creación en 1996, informa Diario de Cuba, citando reporte del suplemento Cinco Días del periódico El País.


Ambas empresas españolas tienen inversiones hoteleras en Cuba, gestionadas por los militares cubanos de ahí su temor.

Washington anunció el pasado 4 de marzo que prorrogaría un mes más la suspensión del Título III, que nunca ha entrado en vigor, porque generaría un complejo entramado de litigios internacionales con empresas de diversas naciones que operan en la Isla comunista.

EEUU ha anunciado de que sí se podrán interponer demandas contra compañías incluidas en una lista de entidades «bajo el control» de la Inteligencia y el Ejército cubanos, muchas de ellas administradas por el conglomerado empresarial de los militares, GAESA, caso en el que entran las citadas empresas españolas.

Unas 205 entidades figuran en ese registro; Gaviota es una de ellas, éste grupo de turismo tiene 84 hoteles en Cuba en régimen de propiedad, y cuya gestión cede a compañías extranjeras, entre ellas Iberostar y Meliá.


Cada una explota seis hoteles en la Mayor de las Antillas, en el caso de Iberostar tiene tres en Varadero, uno en La Habana, y el mismo número en
Villa Clara y Jardines del Rey. Mientras Meliá tiene dos en Varadero, tres en Villa Clara y otro en Jardines del Rey.

Una reclamación contra los hoteles de Meliá e Iberostar en lista negra, pudiese activarse si algún ciudadano registró una demanda con anterioridad, indica Diario de Cuba.

Si el Gobierno norteamericano activa en pleno el capítulo III, un segundo escenario podría darse a partir del próximo 17 de abril, cuando particulares y empresas tengan la posibilidad de demandar la recuperación de los bienes confiscados.

Existen alrededor de 6.000 demandas certificadas ante la Comisión de Liquidación de Reclamaciones Extranjeras, una agencia dependiente del Gobierno, por importe estimado de 9.000 millones de dólares (7.959 millones de euros), aunque se estima el importe global sea muy superior, dio a conocer Ignacio Aparicio, director del Cuban Desk del despacho y socio de Andersen Tax & Legal.

Meliá e Iberostar saben que serían dos de las empresas españolas más afectadas por ese concepto.

32 hoteles operativos en Cuba, tiene la primera de ellas, de ese total siete se encuentran en construcción, al tiempo que Iberostar cuenta con 21 instalaciones turísticas en la Isla.

No obstante, abogados consultados por el diario español dijeron es poco probable se activen las expropiaciones, aunque consideran podrían aprobarse otras sanciones para seguir presionando a la dictadura cubana.

Despachos de abogados consultados por la edición de El País creen poco probable que se activen las expropiaciones, pero sí consideran más plausible que se aprueben otras medidas de presión económica.

Si EEUU opta por activar completamente la Helms Burton, el Gobierno estadounidense «podría optar por embargar flujos de caja o activos de la compañía en suelo estadounidense», aseguró una oficina que prefirió declarar al diario en condición de anonimato.

Según El País, la empresa española Meliá tiene tres hoteles en Estados Unidos en las ciudades de Miami, Orlando y Nueva York, mientras Iberostar cuenta con uno en Miami y otro en la ciudad cosmopolita estadounidense.