Médico cubano que ha estado en primera línea enfrentando la pandemia en Cienfuegos, se contagia de Covid-19 y le niegan tratamiento/Imagen tomada de redes sociales

Ulises Alemán Perez, un médico cubano de 59 años, con cuatro misiones internacionalistas, ha pasado el Covid-19 en su casa, con parte de su familia contagiada, y se le ha negado la debida asistencia sanitaria, denunció un portal de Facebook dedicado a noticias de Aguada de Pasajeros, Cienfuegos.

El testimonio de este galeno que ha dedicado 35 años de su vida a servir a la población en la Isla, y en misiones organizadas por el régimen en el exterior, es desgarrador.


Alemán Perez llevaba siete días enfermo, también contagió a su madre de 93 años, probablemente también a su esposa y a su suegra.

«El hecho es que me enfermé y rápidamente lo comuniqué a todas las instancias buscando apoyo para el diagnóstico y tratamiento ya que soy una persona de riesgo. Padezco de Hipertensión arterial, Asma Bronquial y Obesidad. Todo eso asociado a casi 59 años de edad. En mi casa convivo con mi esposa Licenciada en Laboratorio Clínico y 2 ancianas, mi madre de 93 años y la de ella postrada de 74 años», reveló.

«Pasamos trabajo para lograr a los 3 días hacernos la prueba del PCR. No hubo forma de que alguien me ayudara con el diagnóstico. Mi madre comenzó con síntomas y por fin aparecieron las pruebas. Hablé con cuánta persona pude para que se me ayudara con los medicamentos básicos del tratamiento y la respuesta aún sigue siendo negativa», contó.

«Me da tristeza en pensar lo tanto que me he sacrificado y me sacrifico día a día en mi trabajo y la respuesta que he obtenido es sencillamente que les da pena y no saben como decirme, que no pueden darme el tratamiento para mi, ni para mi anciana madre», escribió entre sus duras confesiones.


«Seguro estoy que el 100% de las personas que manejan los medicamentos y pruebas de diagnóstico no estarían pasando por esta situación tan desesperante que me ha tocado vivir. Hablar conmigo de Protocolo de trabajo y conducta ante la enfermedad para convencerme es muy difícil porque al menos en mi municipio no funciona en la mayoría de los enfermos. Evidencias sobran para escucharnos a los que estamos sufriendo esta situación», añadió.

Según el profesional de la salud, su situación es conocida por los dirigentes del municipio, y a su casa no ha ido nadie para supuestamente «cumplir con lo que está establecido».

«Yo me pregunto si se abandona a los enfermos hasta el punto de esperar por el resultado de la base de datos para que con mucha suerte sigan vivos y sean visitados por el equipo de salud, suerte que no todos corremos y tengo sobrada evidencia de lo que hablo. Entonces cual será el deterioro de nuestra salud si no te dan medicamentos hasta no aparecer tu código en la base de datos», expresó.

«Mi madre y yo estamos siendo dichosos que personas de incalculable importancia para mi, se han despojado de algo tan valioso como son los medicamentos que me han dado para que pueda tratarnos esta peligrosa enfermedad. De una en una tableta hemos podido cubrir el tratamiento y rogando que no aparezcan complicaciones severas. Nunca tendré como agradecerle a estas maravillosas personas lo que han hecho por nosotros», detalló.

«Nadie de mis colegas podrá tener argumentos para hacerme comprender que es tan difícil y que se trate de una violación el haberme ayudado en esta enfermedad. Lo que me dejará un gran sin sabor en las relaciones profesionales con una parte de los que han tenido que ver con este sufrimiento que tengo al ver a mi madre enferma y estar padeciendo en carne propia la variedad de síntomas que me han aparecido en todos estos días», sostuvo.

«Hoy es día 8 y ni para cuando salir en la base de datos. Son las 2.00 am no me he podido acostar por la tos de decúbito. Dentro de algunas horas ya amanecerá y esperemos que la suerte nos siga acompañando», concluyó.