Llaman cómplice al Doctor Durán por no revelar las verdaderas cifras de fallecidos por la pandemia/Imagen de archivo

Abarrotadas las redes sociales de las quejas de cubanos por la emergencia sanitaria que vive el país por la pandemia, y la ineficiente gestión del régimen para manejar la crisis.

Personas han dado positivos al Covid-19 y están en sus casas, sin atención médica, y contagiando a familiares de la tercera edad, mientras las autoridades de salud no responden ante el caos en todo el territorio nacional.


Los testimonios ya no se pueden contar, pacientes a los que se les demoran los resultados de las pruebas PCR, algunos que ya han recibido las tres dosis de los candidatos vacunales cubanos y han fallecido víctima del Covid-19.

Odalis Basulto Sifontes de Camagüey denunció la muerte de su esposo, quien se puso la tercera dosis de uno de los candidatos vacunales cubanos el pasado 12 de junio, a los dos días, el administrador de farmacia amaneció con fiebre, vómitos y fatiga, pese a los síntomas se demoraron muchísimo tres días para hacerle el test PCR, dio negativo, y aunque tenia síntomas de la enfermedad le dijeron que era una reacción a la vacuna.

Al día siguiente con mucho decaimiento ingresa en un centro de aislamiento, donde le hacen otra prueba PCR, y comienzan a tratarlo con el medicamento Interferón.

Pese a haber hecho una reacción a dicho fármaco, lo trasladaron para la vocacional de Camagüey, presumiblemente otro centro de aislamiento, y le siguen suministrando el mismo medicamento.


Había dado positivo al test, y fue llevado entonces al Hospital Amalia Simoni, al hacerle una placa descubren tenía los dos pulmones comprometidos, y comienzan a suministrarle Rosefin, Hidrocortisona y Euparina, presentaba ya mucha falta de aire y picos febriles.

Su esposa confiesa era difícil saber del enfermo, porque nunca atendían el teléfono en la sala, como empeoraba cada día fue trasladado a terapia intermedia y entubado, pero su organismo no respondió.

El pasado 2 de julio la familia recibió la noticia de su deceso, no pudieron velarlo, y el certificado de defunción decía que había fallecido de un trombolismo pulmonar, porque anteriormente había dado negativo su PCR.

Basulto Sifontes relata fue muy triste, que al día siguiente su esposo ni siquiera fue nombrado entre los fallecidos, en el parte del médico y epidemiólogo Franciso Durán.

Ella menciona que el padre de sus hijas era miembro de la oficialista Asociación de Combatientes, y había sido colaborador en Venezuela.

«Hoy escribo para denunciar la ineficiencia de nuestro sistema de salud cubano (no quiero colocar en este círculo a los médicos y enfermeros de intermedia e intesivo, porque ellos están dando cuerpo y alma para salvar la vida de los infectados con la COVID 19, aún con una gran carencia de todos los medios, por culpa de un estado que es incapaz de garantizar medicinas y recursos para combatir el virus) y dice que todo está garantizado, no tienen batas, caretas, espejuelos, guantes, desinfectantes», puntualizó la viuda.

«Siguen sumando muertos en sus hombros, no alcanzarán los años en prisión para pagar el daño al pueblo. Dr. Durán, usted es cómplice por no informar todos los casos, y además sobre los que informa ninguno cuenta lo que realmente sucedió», escribió el médico Alexander J. Figueredo Izaguirre, quien se hizo eco del post de la denuncia.