Accidente aéreo en Cuba

Funcionarios del Instituto Aeronáutica Civil de Cuba (IACC) publicaron el informe final de la tragedia aérea ocurrida en La Habana en mayo de 2018, que involucró al Boeing 737-200 arrendado a la compañía mexicana Global Air, informa CubaNet.


Pese a que hace algunos meses las autoridades cubanas dieron a conocer las posibles causas del accidente, el nuevo informe brinda detalles del suceso, y concluyó que el siniestro estuvo vinculado a una «cadena de errores de factores humanos».

El documento de 103 páginas de la Comisión Estatal de Investigación de Incidentes Graves o Accidentes de Aviación (CEIAA), consideró que «la causa más probable del accidente fue el desplome de la aeronave, como consecuencia de su entrada en posiciones anormales inmediatamente después de la separación del tren de aterrizaje de la superficie de la pista (Lift off) durante el despegue, que condujeron a la pérdida de control de la misma debido a una cadena de errores, con preponderancia en el factor humano».

Asimismo la Comisión identificó otros factores que contribuyeron al accidente en el Aeropuerto José Martí, tales como las inconsistencias en el entrenamiento de la tripulación, y errores como el cálculo de peso y balance, además de los bajos estándares operacionales del vuelo.

La CEIAA descartó por completo que el accidente tuviese como causa el estado técnico de la aeronave, a pesar que la empresa mexicana y su organización de mantenimiento exhiben problemas y fallas «en las buenas prácticas para ejecutar mantenimiento».


Para el informe Cuba contó con la colaboración de la autoridad aeronáutica de México, la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de EEUU y del fabricante Boeing.

Un total de 112 personas perdieron la vida en el accidente aéreo, sólo hubo una sobreviviente, la joven cubana Mailén Díaz Almaguer, que hospitalizada durante meses, ahora se encuentra recuperándose y sufre graves secuelas.