
La batalla judicial en torno a las políticas migratorias de USCIS acaba de entrar en una nueva etapa. El gobierno de Estados Unidos presentó oficialmente una apelación contra la decisión de un juez federal que anuló varias medidas utilizadas para congelar o retrasar beneficios migratorios, según documentos judiciales presentados este 12 de junio.
La apelación fue presentada ante el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito por el Departamento de Justicia en representación de USCIS, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y los demás demandados en el caso conocido como Dorcas International Institute of Rhode Island v. USCIS.
El gobierno busca revertir la decisión del juez
En el documento presentado ante la corte, el gobierno notifica que apelará la sentencia emitida el 11 de junio de 2026, así como la decisión principal del 5 de junio que declaró ilegales varias políticas implementadas por USCIS.
Dicha decisión judicial concluyó que las políticas cuestionadas violaban la Ley de Procedimiento Administrativo (APA) y ordenó que fueran anuladas y dejadas sin efecto.
Entre las medidas afectadas por el fallo se encuentran:
- Benefits Hold Policy
- Global Asylum Hold Policy
- Comprehensive Re-Review Policy
- Country-Specific Factors Policy
Estas políticas habían sido señaladas por organizaciones demandantes como responsables de retrasos y congelamientos en el procesamiento de diversos beneficios migratorios.
La apelación no cambia la decisión vigente
Aunque la apelación representa un paso importante en el litigio, expertos legales señalan que la mera presentación del recurso no revierte automáticamente la decisión del tribunal.
De hecho, apenas un día antes, el juez federal John J. McConnell Jr. reiteró que las políticas anuladas ya no tienen efecto legal y ordenó al gobierno cumplir inmediatamente con la sentencia.
Además, el magistrado exigió a las autoridades federales informar qué medidas concretas han tomado para acatar la decisión judicial.
Por el momento, el gobierno no ha obtenido una suspensión de la orden que permita restablecer las políticas anuladas mientras continúa el proceso de apelación.
Incertidumbre para miles de inmigrantes
La disputa judicial es seguida de cerca por miles de inmigrantes que esperan avances en solicitudes de residencia permanente, permisos de trabajo, asilo y otros beneficios migratorios.
En los últimos días, la atención se ha centrado en determinar si USCIS comenzará a acelerar casos que pudieron verse afectados por las políticas ahora anuladas.
La apelación presentada este viernes indica que el gobierno continuará defendiendo la legalidad de las medidas impugnadas, lo que podría prolongar la batalla legal durante varios meses.
¿Qué viene ahora?
El próximo paso será que el Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito revise el caso y determine si mantiene o modifica la decisión del tribunal de distrito.
Mientras tanto, la orden judicial emitida por el juez McConnell permanece vigente y USCIS continúa bajo la obligación de cumplir con lo dispuesto por la corte.
La evolución de este caso podría tener importantes repercusiones para miles de inmigrantes que esperan una resolución en sus trámites migratorios y para la forma en que USCIS maneja futuras revisiones de beneficios en todo el país.





