Multitud para comprar un módulo en Santos Suárez/Imagen tomada de redes sociales

Las imágenes que siguen llegando desde Cuba son realmente tristes y nos preparan para lo peor, cuando un gran número de expertos desde el exterior han pronosticado un colapso económico sin precedentes en la Isla, a causa de la pandemia de Covid-19, y la crisis que ya se viene arrastrando desde hace décadas por la mala gestión del régimen.


Una habanera, Giselle Arroyo, publicó en las redes sociales un vídeo en el que se puede apreciar a una multitud de personas que esperaba su turno para poder comprar un módulo de productos básicos en el barrio de Santo Suárez, La Habana.

Cuando en muchos países están entregando comida gratis a las personas, Cuba que dice ser «socialista» y se dedica a criticar al resto del mundo, vende los módulos a 27 CUC un precio bastante alto si se tiene en cuenta el salario promedio de los cubanos que es de aproximadamente 42 CUC, ni hablar del mínimo que es de alrededor de 16 CUC.

La aglomeración que vemos a continuación, en la que tuvieron que intervenir patrullas de la policía, tuvo lugar el pasado 14 de mayo, en la calle Enamorados, entre Paz y San Julio.

La usuaria en redes sociales responsabilizó del caos a los dirigentes locales, que impiden que los alimentos lleguen al pueblo.


«Los vecinos de esta barriada nos fuimos enterando que en la escuela Lazo de la Vega iban a vender un módulo dirigido por tiendas TRD, (…) todos los enterados hicieron su cola», reveló Arroyo que expuso que se repartieron tres tandas de 100 turnos entre los Consejo de Tamarindo, Santo Suárez, y Diez de Octubre.

La mercancía llegó al lugar, y al comenzar las ventas «todo estaba tranquilo». Pero cuando todavía no habían llegado al número 100 de la primera ronda se acabaron todos los productos, y solo quedó a la venta el detergente.

De acuerdo a la habanera, el descontento de la población «es lógico»; los vecinos protestaron y las patrullas hicieron acto de presencia en la zona para controlar una posible protesta.

Giselle Arroyo calificó el hecho «como una falta de respeto con el pueblo de Cuba».