Hotel Paradisus Rio de Oro, Holguín, Cuba (Imagen tomada de Red Tag)

Una compensación de al menos 10.000.000 de euros, es lo que pide la familia Sánchez Hill, descendientes del empresario Rafael Lucas Sánchez Hill y residentes en EEUU, al grupo español Meliá Hotels International por explotar dos hoteles, Paradisus Rio de Oro y Sol Rio y Luna Mares, emplazados en la actualidad en terrenos que fueron confiscados por el régimen de Fidel Castro, informa Diario de Cuba.


El diario español El Confidencial, corroboró la información a través de documentos de la demanda en los tribunales, a los que tuvo acceso.

Los Sánchez Hill eran los legítimos propietarios del ingenio azucarero Central Santa Lucía, una hacienda de 485.6 kilómetros cuadrados, ubicada en la provincia de Holguín.

Meliá administra en Cuba los dos hoteles mencionados, y otros 28, controlados por el conglomerado de los militares cubanos, el Grupo Gaviota.

La demanda interpuesta por los cubanoamericanos en un tribunal de Palma de Mallorca, exige a Meliá indemnizarlos por una suma equivalente a los beneficios que hayan obtenido de esos hoteles en la Isla comunista durante el último quinquenio.


Diario de Cuba señala que el monto final aún no se decide, dado que no existe un análisis de un perito, sin embargo los Sánchez Hill han estimado que la cifra debería rondar los diez millones de euros, y en ningún caso podría ser inferior a 600.000.

La demanda es el producto de la «actitud» de Meliá para llegar a un acuerdo extrajudicial, detallan los letrados en el documento judicial.

Según la demanda «el carácter ilícito de dicha confiscación es conocido por Meliá, quien durante los últimos 20 años ha hecho caso omiso a las reclamaciones de aquellas empresas y familias a costa de las que se lucra».

Antes de la que Ley Helms-Burton entrara en vigor este año, ambas partes mantuvieron negociaciones para tratar de llegar a un acuerdo amistoso desde 1999 hasta 2004, pero en cuatro reuniones en las que participaron los abogados de la familia nunca llegaron a ponerse de acuerdo con el grupo hotelero español.

La demanda fue presentada el pasado 3 de junio, Meliá tiene 20 días para responder, en su último comunicado la empresa indicó que «opera legítimamente en Cuba» y que continúa operando «con plena normalidad» en el país caribeño tras la activación de la Helms-Burton.