Playas en La Habana. Foto: Tupungato / Shutterstock.com

Un total de 1.731 multas fueron impuestas por el régimen entre el 2 de agosto y el 10 de septiembre, el motivo «bañistas», que supuestamente «violaron regulaciones en zonas de playa» en La Habana, informó el oficialista Tribuna de La Habana.

Las sanciones que oscilaron entre los 2.000 y 3.000 pesos per cápita, es parte del enfrentamiento del gobierno a lo que llama «indisciplinas en zonas de playa en la actual etapa, cuando se mantienen prohibiciones de acceso a estos sitios, debido a los altos índices de contagio con la COVID-19».


Sin embargo, se sabe que esta prohibición no es para todo el mundo, artistas privilegiados y familiares de dirigentes están exentos de cumplirlas, y visitan las playas con total impunidad, aun cuando el acceso a las mismas está limitado.

En este caso, se sancionó a las personas bajo el «Decreto Ley 31, que regula el protocolo en la actual etapa, 178 infracciones este fin de semana, 63 en La Habana del Este, incluyendo el Reparto Camilo Cienfuegos, y 51 en el municipio de Playa, cuyas autoridades políticas y gubernamentales rindieron cuentas ante el Grupo Temporal de Trabajo (GTT) para el enfrentamiento a la COVID-19 de la ciudad, en la sesión de este lunes 13 de septiembre, y recibieron señalamientos por el resquebrajamiento de la disciplina y el orden».

Los bañistas fueron sorprendidos en la intercepción de calle Primera y 70, en La Puntilla, y la playita de 16, La Concha, lugares que los jóvenes buscan frecuentar especialmente los fines de semana, los esbirros de la policía lo saben y realizan operativos para emboscarlos.

Según Orestes Yanes Mestre, coordinador del Gobierno en la capital, infringir «las normas de aislamiento y bioseguridad, que su conducta pudiera provocar una elevación de los contagios en momentos cuando la capital exhibe ligera mejoría en los índices de infección de la pandemia».


No obstante, la proliferación de colas para comprar alimentos en cualquier parte de la ciudad no se soluciona, y al parecer, de acuerdo a lo expuesto por el régimen, no afecta la crítica situación epidemiológica.