Banco Metropolitano Cuba/Imagen tomada del periódico Granma

Emilio Morales, presidente y CEO de la firma The Havana Consulting Group, en conversación con Diario de Cuba, explicó que «nadie confía en los bancos cubanos, ni los que viven fuera de la Isla, ni los que viven dentro», las declaraciones del ejecutivo se dan a propósito de la reciente Resolución 73/2020 del Banco Central publicada en la Gaceta oficial de la República, que permite a personas no residentes en la Isla abrir cuentas en divisas allí.


Morales, considerado por muchos como «gurú de las remesas» por su trabajo investigativo sobre el tema, dijo que «los cubanos que viven en el exterior, los que usualmente envían remesas y recargas telefónicas…» son los principales destinatarios de la nueva Resolución.

El economista cubano indicó también que es muy poco probable que esta medida tenga éxito, dado que «la práctica ha demostrado que los cubanos no confían en el sistema bancario nacional, mucho menos para abrir cuentas en dólares».

Para el CEO los cubanos temen abrir una cuenta, hacer un depósito, y que cuando quieran extraer el efectivo el banco no se los permita.

En su mente tienen la historia de muchos isleños dentro de Cuba, a los que les ha pasado algo como esto durante los últimos años, tras hacer depósitos en bancos del gobierno.

Morales dice que «los bancos cubanos están secos en divisas, esa es la razón de la medida, el Gobierno no tiene divisas para hacer sus compras en el exterior. Es una situación desesperada, están atrapados entre la ineficiencia del sistema, la falta de liquidez y el inminente colapso de la economía».


El investigador señala eligieron la tarjeta magnética, pese a que mayoritariamente en la Isla el comercio es en efectivo, como un esfuerzo para «evitar al máximo la circulación física del dólar en el mercado minorista para evitar que siga creciendo la corrupción en las redes estatales y que los dólares se les escapen».

El destino inminente en este sentido para Cuba será «permitir la circulación de los dólares en efectivo, como ocurrió en los 90», teniendo en cuenta la baja probabilidad de que se abran cuentas en divisa en el país caribeño.

«En realidad, han manejado muy mal esta dolarización improvisada, que lejos de contribuir a eliminar la dualidad monetaria, ha introducido una tercera moneda que está poniendo patas arriba la economía del país y la vida de los cubanos», añadió.

Además a juicio del economista es una «torpeza» que no se decidan a eliminar el gravamen del 10% aplicado al dólar.

«Nadie va a depositar en un sistema bancario poco confiable y que además te impone un impuesto del 10%. Esto no es un estímulo para generar una avalancha de aperturas de cuentas, sino todo lo contrario», puntualizó.