Díaz-Canel pide más control para solucionar escasez de alimentos en la Isla (Imagen tomada de La Hora de Cuba y redes sociales)

El designado gobernante cubano Miguel Díaz-Canel exige «mayor control» en los procesos económicos para paliar la escasez de alimentos en la Isla comunista, según publicación del diario oficialista Granma, el sustituto de Raúl Castro, admitió que persiste el desabastecimiento de productos básicos como pan, huevo, pollo y aceite vegetal en una reunión con su Consejo de Ministros, reporta Diario de Cuba.


El gobernante insistió en la necesidad de «cerrar los ciclos productivos», ya que el «esfuerzo» para que las «importaciones sucedan a tiempo» no sirve de nada si «luego surgen problemas con contrataciones del transporte o el retraso de algunos embarques».

A juicio de Díaz-Canel, se necesita «una dinámica más creciente de la economía» para 2019, con el objetivo de alcanzar «un impacto en la alimentación de la población, en la vivienda, en el transporte y en la informatización», mencionando algunos elementos de peso para la vida cotidiana.

Las declaraciones del designado presidente de Cuba, llegan en medio de una escasez de alimentos que recuerda a los naturales de la Isla las décadas más oscuras que se han vivido en el país caribeño durante los años ’90 del pasado siglo, el llamado «Período Especial».

Desde finales de 2018 son noticia las largas colas en cualquier establecimiento donde se vendan productos alimenticios en Cuba, la escasez golpeó a los antillanos en Fin de Año, y ha continuado azotando durante el primer trimestre de 2019, en muchos comercios estatales se están racionando las mercancías que se comercializan en divisa.


Las críticas de los cubanos se ha hecho sentir en las redes sociales, donde aparecen imágenes tomadas recientemente de neveras vacías, enormes filas para comprar productos cárnicos en el mercado de Carlos III en La Habana, o en otro establecimiento en Sagua la Grande, Villa Clara para adquirir aceite comestible.

A menudo la policía debe intervenir en los tumultos callejeros afuera de cualquier local en el que se vendan alimentos para evitar la violencia, que pone de manifiesto el hambre y la miseria que están viviendo los cubanos.

Al mismo tiempo los precios en el mercado negro se han disparado, duplicándose el costo de los huevos o de la leche en polvo, productos que cada día se vuelven más inalcanzables para los isleños, con un salario promedio de 30 CUC al mes.