Desenmascaran a la santera que apareció con Díaz-Canel en recorrido por La Güinera: «Es revendedora y vive de remesas del extranjero»/Imagen tomada de redes sociales

La opositora cubana Diasniurka Salcedo Verdecia, desenmascaró a la oportunista santera que se reunió con el designado gobernante Miguel Díaz-Canel Bermúdez en el barrio La Güinera, en el municipio Arroyo Naranjo, La Habana, como parte de su recorrido por esa localidad para manipular la opinión pública y hacer creer que es un líder querido por el pueblo.

«Iliana Macías Pulido, la señora vestida de Santo, es del reparto La Güinera Arroyo Naranjo, ella es chivatona, una descarada la conocen mucha gente de la zona, es revendedora, y no tiene licencia para vender. Vive de las remesas que recibe de Italia de su hija», contó Salcedo Verdecia.


«Es una gorda descarada, llorona y de doble moral, una hipócrita…siempre está llorando porque no tiene insulina para su diabetes y tiene además otras dolencias. Mira aquí como le vendió el alma al diablo», señaló indignada la disidente.

Macías Pulido se prestó para salir en el noticiero estatal, y decir en público que ella iba a morir en Cuba trabajando por la revolución, y ayudando a su barrio.

«Trabajando con mi barrio y tenemos que lograr que Díaz-Canel no se sienta solo, porque mucho halago y todo muy bonito, pero no es de la boca para afuera, es en el corazón, bien adentro», expresó la simpatizante de la dictadura, prácticamente regañando al pueblo.

La santera también le dio tribuna al déspota, y lo acompañó en su recorrido por ese barrio marginal, donde tuvo lugar una de las protestas el pasado 11 de julio, por el descontento popular que tienen los cubanos con el régimen.


En poco más de un mes aparecieron los recursos, y mientras todavía hay muchos inocentes presos por manifestarse en toda Cuba, el gobierno revitalizó esa comunidad reparando puentes, asfaltando las calles, creando infraestructura hidráulica y sanitaria, viales, legalizó viviendas, y ofreció empleo a jóvenes desvinculados.

No obstante las críticas no han cesado, pues la mayoría conoce que los problemas de Cuba no se circunscriben al pésimo estado de un barrio o dos, sino que la miseria y la necesidad tiene lugar en cada territorio a lo largo y ancho de la Isla.

«La Güinera no es el único barrio que necesita de la atención del gobierno, es todo un país entero recuerden que es cada barrio de La Habana, es cada pueblo y poblados que lleva décadas de abandono y falta de atención a su población», recordó en Twitter el músico cubano Yomil Hidalgo.