El alto precio de los hoteles en Cuba y la llegada masiva de extranjeros son dos factores que han contribuido al decrecimiento del turismo nacional en la isla, según reporta El Nuevo Herald.


“El turismo nacional decreció en más de 90,000 veraneantes en 2016, según los datos de la Oficina Nacional de Estadísticas este otoño”, señaló Emilio Morales, director del grupo Havana Consulting Group, con sede en Miami.

Los dos elementos citados anteriormente son los que el experto considera fundamentales para este fenómeno.

“Cuba vivió recientemente un boom de turismo norteamericano, un mercado de mucho más poder adquisitivo que el resto de los mercados emisores de turistas a Cuba. Según cifras oficiales, 281,706 norteamericanos viajaron en 2016 a la Isla”, dijo Morales.

La respuesta del gobierno de Cuba fue aumentar los precios, por lo que muchos nacionales tuvieron que dejar de vacacionar en las instalaciones.


“Mi marido y yo íbamos por lo menos una vez al mes a Varadero, Viñales o Trinidad pero desde agosto pasado no hemos podido porque todos los precios se han disparado. Lo que antes pagábamos por todo el viaje ahora no nos alcanza ni para una noche y sin coger transporte”, asegura María Eugenia, quien reside en La Habana.

Pero no solo los hoteles han sufrido cambios, las populares mesas buffet también.

“No hay tanta variedad de productos y tampoco son tan libres porque ahora controlan la cantidad de platos fuertes (carne o pescado) que cada huésped puede comer y le dan un ticket para un número de bebidas”, señaló.