Decenas de familias residentes en Guane, Pinar del Río, han sufrido pérdidas de los techos de sus viviendas, tras el paso del huracán Michael por la Isla. El campesino Pedro Ernesto Pérez Rojas en conversación telefónica con Radio Martí, no obstante recordó los casos de los «sin esperanzas» que perdieron sus viviendas en eventos meteorológicos anteriores, y que ahora viven en los llamados «quimbos» que ya datan de más de una década, y han quedado «olvidados» por las autoridades locales.

En el kilómetro 21 de la carretera a La Coloma, se localiza el asentamiento de Las Canas, con 79 viviendas improvisadas que han levantado allí, según Martí Noticias, éste es uno de los varios asentamientos de la provincia de Pinar del Río, donde se agolpan en condiciones de miseria extrema damnificados por los huracanes Isidore y Lili, ciclones que azotaron Cuba hace 16 años atrás.

Con unos 35.718 residentes en el municipio Guane, la crecida del río Cuyaguateje obligó a evacuar al menos a 779 personas, al retorno muchos hallaron sus viviendas sin techos.

«Aquí los vientos fueron fuertes, y mucha lluvia, inundado. Todavía no hay paso, Guane está incomunicado», explicó Pérez Rojas.


Los residentes en las zonas afectadas no disponen de «otra fuente de energía para cocinar los alimentos que no sea la energía eléctrica», ahora en falta, lamentó el campesino.

Y según detalló las autoridades vendieron algunos sacos de carbón, pero no alcanzaron, asimismo tampoco ha sido restablecido el servicio del agua.

A juicio del entrevistado no ha existido buena atención con los habitantes de la zona.

(Con información de Martí Noticias)