Después de 2011, Cuba abrió de nuevo la posibilidad establecer pequeños Negocios por Cuenta Propia. Desde entonces a la fecha han florecido un sinnúmero de emprendimientos, algunos de muy rara naturaleza, que han tenido que incluirse en el listado de actividades permitidas por el gobierno como: aguador, desmochador de palma, hojalatero, curtidor de pieles, forrador de botones, piscicultor entre otros.


En La Habana, al menos, se han creado más de una tienda de accesorios para animalitos como “El Atelier de las mascotas” donde se ofertan camas y cojines de distintos tamaños y formas, transportadores, productos de aseo para su acicalamiento como el Shampoo dermatológico, antipulgas y antigarrapatas, spray bucal y desenredante, juguetes, vestuarios e incluso vitaminas y medicamentos. Aunque también comienzan a abrirse paso los salones de estética para mascotas.

¿Cosmética para mascotas en una Isla tercermundista y llena de limitaciones comerciales como Cuba? Pudiera parecer contraproducente, pero la realidad ha demostrado que no son pocos los cubanos que se preocupan porque sus mascotas, además de los cuidados del veterinario, luzcan adecuadamente como método para preservar también la salud de sus animalitos.

Aunque no se dedican a ofrecer servicios de atención veterinaria, el Salón de Belleza Canina Rubí ha recibido desde su apertura en noviembre pasado más 150 perritos. Ellos se ubican en Playa y comenzaron su negocio bajo la licencia de Peluquero de animales domésticos.

Rosalia ignoraba la importancia de llevar a su perrito al salón, hasta que comprobó los beneficios de mantener la piel sana de su yorkshire, el cual tiene abundantes cabellos, que debe aprender a cuidar para que no se le formen los molestos nudos. El servicio incluyó también una limpieza de oídos y corte de uñas.


El Salón Rubí es bien sugerente: Cuenta con un bonito diseño en su exterior y un salón climatizado donde se utilizan instrumentos especiales como las tijeras para el corte de cabello, además de los productos específicos para el baño antiparasitario, como el champú que es muy diferente al que emplean las personas.

Hasta las calles 31 y 42 también en el municipio Playa se trasladó Omar con su perrito pekinés que necesitaba una limpieza antigarrapatas. Es la segunda vez que viene al salón Dog’s Fashion y quedó muy complacido con los productos de desparasitación que le aplicaron allí a su perro Sultán.

Los arreglos, según Maritza quien está al frente de Dog’s Fashion pueden ir desde los 3 hasta los 9 CUC, dependiendo de la raza y de los cuidados necesarios para cada uno. Ello se debe, según la propia dueña del negocio, al costo de los productos e instrumentos de cosmética para mascotas que no se encuentran con facilidad Cuba, por eso es necesario adquirirlos muchas veces en el exterior.

Para estos salones se necesitan varios implementos: Máquinas eléctricas, tijeras especiales, bañeras, Spa, mesas de peluquería hidráulicas o eléctricas, cremas, y champú.

¿Cuestión de belleza o salud de los animalitos?

Las personas muchas veces tienen la falsa creencia de que pueden bañar a sus mascotas con cualquier jabón y emplean la mayoría de las veces el de lavar. Sin embargo, luego de visitar estos establecimientos de estética se llevan una opinión diferente, pues según los especialistas, el jabón de lavar contiene demasiado pH que pudiera traer complicaciones en la piel de los animales. Incluso, los aromas de muchos productos que utilizan los seres humanos pueden afectar el olfato de las mascotas.

Los clientes que han visitado estos salones coinciden en punto: Además de los cuidados estéticos, son estos especialistas los que muchas veces descubren en las mascotas, dolencias e irritaciones en la piel, que el propio dueño a veces no percibe. La mala higiene y los descuidos conducen a más de un problema de salud.