Cubanos reaccionan a las rigurosas medidas que se aplicarán en La Habana, a partir del 1 de septiembre/Imagen de archivo

Cubanos han reaccionado a las nuevas medidas que se aplicarán en La Habana, ante el aumento de casos de Covid-19. Para Reinaldo Escobar, jefe de redacción del diario independiente 14ymedio, esto terminará crispando a los habaneros que «ni siquiera conocen con exactitud cuáles son las regulaciones», informa Martí Noticias.


Según Escobar, «es poco creíble para las personas que su radio de acción comercial se limite al municipio donde viven, cuando aquí la práctica de los habaneros es tener que montear las mercancías por toda La Habana».

Las declaraciones del periodista hacen referencia a la medida que obliga a la ciudadanía a comprar solo en el municipio en el que reside, lo que sin duda provocará una crisis alimentaria peor de la que ya existe, debido a la escasez de productos en todos los territorios del país.

«Las autoridades han dicho que van a focalizar la distribución de productos; que van a poner las cosas donde tienen que estar, pero eso no lo han logrado en mucho tiempo, y es muy difícil que tengan [ahora] el mecanismo para hacerlo», explicó el reportero.

Escobar hizo énfasis en que por otro lado el extremo de vigilancia puede terminar de caldear los ánimos de la población.


«Va a haber prácticamente grupos paramilitares en la calle para impedir que la gente esté fuera del horario establecido, o que no estén con el nasobuco correctamente amarrado, y eso, sobre todo en la gente joven, genera una inquietud muy grande», detalló.

Otra preocupación entre los capitalinos, comenta el periodista, es que las regulaciones se extiendan más allá del 15 de septiembre.

Por su parte, el activista y periodista independiente Boris González Arenas, dijo que en realidad no hay acceso «a las regulaciones precisas… y eso hace que quienes ‘precisen’ sean los policías, muchas veces no de la mejor manera cuando sales a la calle».

«En un país sin estado de derecho, se agrava el colapso de ese estado de derecho con la forma como están obligando a las personas a mantenerse en las casas y a cumplir medidas que, al final, las personas no conocemos con precisión», agregó.

Mientras Arianna Mena, activista, asegura es un «mecanismo represivo» que muestra el verdadero rostro de la dictadura.

«La dictadura puede controlarlo todo, y es la represión esa de que si no lo haces vas preso; si no lo haces te pongo multa; si no lo haces te doy palo. Hay algo que no encaja: te ‘preocupas’ por el pueblo, pero lo mandas a hacer colas», expuso.

«En los estados [de excepción] de facto lo que se hace es reprimir y restringir derechos humanos de manera arbitraria e ilegal», expresó la abogada exiliada Laritza Diversent, fundadora y directora de la consultoría jurídica Cubalex, en referencia al toque de queda en la capital, y a las restricciones de movimiento entre los municipios, parte de las regulaciones impuestas.