
El cubano Yasmany Moreno de Armas, deportado por Estados Unidos a la República Centroafricana, anunció un posible cambio en su situación: según explicó en un nuevo video, su abogada le comunicó que se realizaron negociaciones para permitir su regreso a territorio estadounidense. Sin embargo, volvería bajo custodia migratoria y tendría que buscar su liberación mediante una audiencia de fianza.
Moreno asegura que la alternativa de ingresar con un parole y quedar en libertad fue descartada. Aunque desconoce a qué centro de detención sería enviado, afirma que está dispuesto a aceptar esas condiciones para salir del país africano, donde denuncia hambre, dificultades para subsistir e incertidumbre sobre su futuro.
El posible retorno todavía debe concretarse. La información procede de lo que Moreno dice haber recibido de su representación legal; la cobertura consultada no aporta una confirmación pública de las autoridades estadounidenses sobre la fecha del traslado o sus condiciones definitivas.
El regreso que esperaba cambió de condiciones
En su mensaje, Moreno explicó que inicialmente se había contemplado una entrada a Estados Unidos mediante parole, un permiso migratorio temporal. Según su relato, esa posibilidad no fue aprobada y la opción que ahora le presentan implica regresar directamente a un centro de detención. “Ya no me van a poner en libertad como ellos lo pensaron con un parole de entrada a los Estados Unidos. Ya ese parole no lo aprobaron”, manifestó.
Su expectativa es comparecer ante un juez, obtener una fianza y continuar su proceso migratorio fuera de custodia. No obstante, el video no permite establecer que exista una audiencia formalmente programada ni una decisión que garantice su liberación.
El propio Moreno reconoce que todavía no conoce el lugar donde permanecería detenido. Tampoco menciona una fecha concreta para abandonar la República Centroafricana.
“Prefiero estar dos o tres meses” detenido
La posibilidad de volver a quedar bajo custodia no lo ha llevado a rechazar el retorno. Por el contrario, explica que considera esa alternativa preferible a continuar deportado en África. “Prefiero estar dos o tres meses, como están diciendo, en un centro de detención que seguir deportado en África”, expresó.
Ese período corresponde a la estimación que asegura haber recibido, no a un plazo confirmado para su liberación. Su salida dependería de cómo avance el procedimiento y de las decisiones que se adopten en su caso. “Es la única decisión que me están dando y la única decisión que puedo tomar en estos momentos”, añadió, al describir las opciones que tiene ante sí.
De vivir en Florida a permanecer en Bangui
Antes de su deportación, Moreno había vivido durante años en Florida. Un reportaje del Tampa Bay Times, publicado también por su medio en español, Centro Tampa, documentó que fue embarcado en Texas el 30 de julio y enviado a la República Centroafricana.
Según contó entonces, creyó que se trataba de otro traslado entre instalaciones de detención y solo supo que viajaba hacia África cuando llevaba varias horas en el avión. Posteriormente permaneció en Bangui, la capital, junto con otros deportados y sin claridad sobre lo que ocurriría después.
Su historia muestra las consecuencias personales de una deportación a un tercer país: la separación de su entorno en Estados Unidos y la necesidad de buscar ayuda en un lugar donde no había construido su vida.
Hambre, dificultades y una salida todavía pendiente
En su nuevo testimonio, Moreno vuelve a describir condiciones duras. Habla del hambre y de las dificultades cotidianas que enfrenta, y explica que esas circunstancias pesan en su decisión de aceptar un regreso bajo custodia. También agradece a quienes han compartido sus videos y lo han ayudado a dar visibilidad a su situación.
Ahora quedan por conocerse aspectos decisivos: si el traslado se ejecutará, cuándo ocurrirá, qué instalación lo recibirá y qué procedimiento seguirá para solicitar la fianza.
Para Moreno, regresar detenido representa la posibilidad de retomar su defensa desde Estados Unidos. Por ahora, esa expectativa sigue pendiente de convertirse en un retorno efectivo y de que se definan las condiciones de su nueva etapa migratoria.





