
Una cubana residente en Estados Unidos que ingresó al país y la liberaron con un formulario I-220A compartió emocionada el resultado favorable de su proceso migratorio, después de que una jueza aceptara que su liberación podía considerarse bajo la figura del “parole” y fuera aprobada su solicitud de ajuste de estatus.
“Estoy saliendo de corte súper feliz”, expresó la mujer en un video difundido en redes sociales. Según su testimonio, la decisión judicial despejó el principal obstáculo que enfrentaba para acogerse a la Ley de Ajuste Cubano.
La protagonista no reveló su identidad, la ciudad donde se desarrolló la audiencia ni presentó públicamente la resolución judicial. Por ello, los detalles conocidos hasta el momento proceden exclusivamente de sus declaraciones.
Jueza habría reconocido el argumento sobre el parole
La cubana explicó que su defensa sostuvo que la única vía legal mediante la cual podía estar en libertad tras llegar a Estados Unidos era mediante un parole migratorio.
De acuerdo con su relato, la jueza aceptó ese planteamiento, lo que permitió que avanzara su solicitud de residencia permanente. “Nos dieron la razón por la Ley de Ajuste Cubano. La única manera de haber sido liberados era bajo parole y la jueza lo aceptó”, afirmó.
La mujer aseguró además que su formulario I-485, utilizado para solicitar la residencia permanente dentro de Estados Unidos, ya se había aprobado. Aunque en su declaración empleó términos legales de manera informal, su mensaje indica que obtuvo una decisión favorable que le permitió superar el conflicto relacionado con la forma en que la liberaron las autoridades migratorias.
“No pierdan la fe, sí es posible”
Visiblemente emocionada, la cubana dirigió unas palabras a otros migrantes que permanecen en una situación similar. “Estoy feliz. No pierdan la fe, muchachos, sí es posible”, manifestó.
También recordó que ella y sus acompañantes habían recibido documentos I-220A, una situación compartida por miles de cubanos que cruzaron la frontera estadounidense en los últimos años y posteriormente quedaron sometidos a procesos ante tribunales de inmigración.
Su celebración refleja la incertidumbre que han vivido numerosos migrantes cuyos trámites de residencia quedaron paralizados debido a las diferencias legales entre el I-220A y el parole exigido para solicitar los beneficios de la Ley de Ajuste Cubano.
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Reacciones de sus seguidores: esperanza, felicitaciones y muchas preguntas
El testimonio provocó numerosas reacciones entre sus seguidores, especialmente de personas que también ingresaron a Estados Unidos y terminaron liberadas con un formulario I-220A. Varios usuarios celebraron el resultado y felicitaron a la cubana por no abandonar su proceso, mientras otros interpretaron la decisión como una señal de esperanza para quienes llevan años esperando una solución migratoria.
Una parte importante de los comentarios estuvo dirigida a conocer detalles del caso. Los seguidores preguntaron en qué corte se realizó la audiencia, qué argumentos presentó su abogado, cuánto tiempo demoró el proceso y cuáles documentos consideró la jueza para reconocer el parole.
Otros usuarios quisieron saber si el resultado podría beneficiar automáticamente a más cubanos con I-220A. Sin embargo, la experiencia relatada corresponde a un expediente individual y no constituye una decisión general aplicable a todos los migrantes que poseen ese documento.
También surgieron mensajes de cautela. Algunos internautas señalaron que cada caso migratorio tiene circunstancias diferentes y recomendaron consultar con abogados especializados antes de presentar nuevas solicitudes o modificar una estrategia legal basándose únicamente en testimonios publicados en redes sociales.
Pese a las dudas, el mensaje que más resonó entre sus seguidores fue el llamado de la cubana a mantener la esperanza. Su frase, “No pierdan la fe, sí es posible”, fue recibida como un estímulo por quienes continúan enfrentando procesos judiciales, solicitudes de parole pendientes o trámites de ajuste de estatus sin resolver.
El I-220A no equivale automáticamente a un parole
El formulario I-220A es una orden de liberación bajo palabra que permite a una persona salir de la custodia migratoria mientras continúa su proceso. Sin embargo, ese documento no ha sido reconocido de manera general y automática como un parole para los efectos de la Ley de Ajuste Cubano.
La Junta de Apelaciones de Inmigración determinó en Matter of Cabrera-Fernandez que una liberación condicional bajo la sección 236 de la Ley de Inmigración no equivale al parole humanitario exigido para el ajuste. Esa diferencia jurídica continúa siendo determinante en muchos expedientes de cubanos con I-220A.
Según las reglas publicadas por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, un ciudadano cubano que solicita la residencia bajo la Ley de Ajuste Cubano debe demostrar, entre otros requisitos, que fue inspeccionado y admitido o puesto en parole y que ha estado físicamente presente en el país durante al menos un año. El trámite se presenta mediante el formulario I-485.
Una decisión que no se aplica automáticamente a todos
El resultado celebrado por esta cubana representa una victoria personal, pero no significa que todos los titulares de un I-220A puedan obtener la residencia mediante el mismo argumento.
Cada expediente depende de sus documentos, la manera en que ocurrió la entrada, la autoridad bajo la cual se produjo la liberación, los antecedentes del solicitante y la jurisdicción que tenga el tribunal o USCIS para resolver el ajuste.
La propia jurisprudencia migratoria establece que la posibilidad de recibir un parole en el futuro no basta por sí sola para demostrar elegibilidad bajo la Ley de Ajuste Cubano. Las autoridades deben evaluar las circunstancias y las pruebas de cada caso.
Aun con esas limitaciones, el testimonio despertó esperanza entre cubanos que continúan esperando una solución migratoria. Para la protagonista, la jornada terminó con la noticia que había aguardado durante años: la aceptación de su argumento legal y la aprobación de su ajuste de estatus.





