Cuba confía en que la Unión Europea (UE) tome medidas para proteger a sus inversionistas en la Isla, que sean demandados en tribunales estadounidenses por traficar con propiedades expropiadas, tras la entrada en vigor de la Ley Helms-Burton ayer 2 de mayo, informa Diario de Cuba.


«Nosotros no tememos una fuga de inversiones. Nosotros confiamos en que la UE tomará todas las medidas para proteger a sus inversionistas (…) y prevalezca la decisión de continuar los negocios con Cuba», declaró a AFP Norma Goicochea, embajadora de La Habana ante la UE.

A partir de ayer 2 de mayo, los cubano-estadounidenses o empresas norteamericanas puede interponer demandas a las compañías que obtuvieron u obtienen beneficios de propiedades robadas por el régimen cubano, luego de la llegada del fallecido dictador Fidel Castro al poder.

Goicochea expresó que el Gobierno cubano espera «que no existan afectaciones y que la decisión del empresariado de continuar las relaciones con Cuba se mantenga».

La diplomática añadió no tenía cifras por el momento, de las posibles compañías que pudieran salir perjudicadas con la activación del Título III de la Ley Libertad.


Una de las prioridades del régimen es la inversión extranjera, ante una economía en crisis perenne, en 2017 el bloque europeo fue el primer inversor extranjero, en sectores como el turismo o la construcción.

La Unión Europea cuenta con el llamado estatuto de bloqueo, para esquivar la ejecución de sentencias estadounidenses y permitir a las empresas europeas resarcirse, el bloque además prometió llevar el caso a la Organización Mundial del Comercio (OMC).

La funcionaria habló sobre su confianza en el funcionamiento de este estatuto de bloqueo, y expresó el interés de la Isla comunista en «cualquier instrumento [en la UE] que proteja las relaciones económicas, financieras y comerciales» con Cuba.

Finalmente Goicochea reiteró la voluntad de La Habana de «negociar» con Washington, no sin antes culpar a EEUU de la situación, diciendo que «Trump y su Administración utilizan toda clase de mentiras, engañan al pueblo norteamericano, al mundo para tratar de justificar esa política hacia Cuba».