Ni siquiera el interés del régimen de La Habana por fomentar el turismo, impide que en zonas de la capital cubana se vean exhuberantes cúmulos de basura sin recoger, es el caso del poblado de Cojímar, al Este de La Habana. Muy cerca del popular restaurante La Terraza de Cojímar, muy frecuentado por extranjeros, e ícono del pueblito de pescadores por haber quedado inmortalizado en los escenarios de la novela El Viejo y el mar, del escritor estadounidense Ernest Hemingway, se pueden ver los contenedores de basura desbordados, y se evidencia cómo la preocupación de las autoridades está ausente.

«Estas fotos me acaban de llegar de Cojímar…miren como está nuestro pueblo…y frente a la Terraza…qué imagen más bella para los turistas…qué verguenza», escribió el usuario Juan Olmo en redes sociales, junto a las imágenes del abandono del castrismo.

Según una publicación reciente, el Gobierno cubano no sabe cómo va a resolver el problema de la basura, y está en búsqueda de negociaciones con empresas extranjeras.


«La Habana necesita resolver el problema de la recogida de los desechos, y lo bueno que tiene este proyecto con capital extranjero es que nos va a permitir… producir energía renovable, reciclar otra parte para usarlo en la industria nacional e incluso exportar», declaró el ministro de inversión extranjera, Rodrigo Malmierca a la agencia de noticias AP.

Habrá qué esperar entonces a que interceda capital foráneo, para resolver un problema de higiene y saneamiento no sólo en la capital, sino en todo el país.

«Hay mucho deterioro y en la medida en que se desarrollen, por ejemplo, más paladares (restaurantes privados) y más turismo, habrá más basura. Es un dolor de cabeza»,comentó el economista cubano y consultor internacional Omar Everleny Pérez.

Mientras Lázaro Sánchez, un vecino de La Habana Vieja de 54 años dice: «tengo nietos de dos y tres años en este círculo infantil y esto va a provocar problemas. Se mezcla la basura de las casas con materiales de la construcción y nadie se hace responsable».

El pasado mes el designado gobernante cubano Miguel Díaz-Canel habló sobre la necesidad de concretar con una empresa mixta para el manejo de un Sistema Integrado de Gestión de los Residuos Sólidos Urbanos en La Habana.

En marzo del próximo año llegarán camiones recolectores donados por Japón como un regalo por el 500 aniversario de la vieja urbe.

La Habana cuenta actualmente con la mitad de los camiones que necesita para recoger desechos, es decir sólo unos 50, y produce unas 2.400 toneladas de residuos al día.

(Con información de CubaNet)