A pesar de que en Cuba se siguen violando los derechos humanos, y la represión aumenta en las calles de la Isla, ya sea por motivo de persecución a los disidentes políticos, a las minorías religiosas, o incluso por realizar actividades que ellos consideran como “ilícitas”, y como para los ojos del régimen casi nada es lícito, excepto lo que ellos hacen, es bien difícil contentarlos; sin embargo la UE lo ha logrado.

Este martes, el Congreso español aprobó, con un único voto en contra, el Acuerdo de diálogo político y de cooperación entre la Unión Europea y La Habana que supone el fin de la denominada “posición común”, recoge Europa Press.

Fernando Maura, portavoz de Ciudadanos por la Comisión de Asuntos Exteriores, fue quien único votó en contra, explicando que pese a haber suscrito un acuerdo al que se compromete a respetar la democracia y los derechos humanos, el régimen cubano “no ha abandonado su política represiva” ni se ha “abierto al libre mercado”.

El diputado del PP ha recalcado que miles de miembros de la oposición cubana “están en la cárcel por sus convicciones y creencias”.


Mientras tanto, el socialista Antonio Gutiérrez Limones, como el diputado de Podemos, Pablo Bustinduy se han aplaudido por un acuerdo que pone fin a una posición común que, bajo su consideración, no ha traído ningún beneficio.

Asimismo se quejaron de que el Gobierno español no haya sido el primer país de la UE en ratificarlo.

Algunos opositores cubanos condenaron la posición de la UE por “dejar a un lado al pueblo cubano, incluyendo a quienes luchan por el respeto a los derechos y libertades fundamentales” y priorizar “su relación con el poder despótico en Cuba”.

En declaración, 22 líderes de organizaciones disidentes y activistas rechazaron el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación con La Habana que el 5 de julio avaló el Parlamento Europeo en Estrasburgo, puesto que legitima en el poder a un régimen represivo.

(Con información de Diario de Cuba)