Jorge Mas calcula cuánto costaría reconstruir Cuba y apunta a una transición cercana. Así sería el proceso

Jorge Mas Santos

El empresario cubanoamericano Jorge Mas Santos aseguró que Cuba atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente y afirmó que el país podría entrar en una etapa de transición política “en semanas” o antes de que concluya el verano de 2026. Sus declaraciones se produjeron en medio de la profunda crisis económica, energética y social que golpea actualmente a la isla, marcada por apagones prolongados, inflación, escasez de alimentos y un éxodo migratorio sin precedentes.

Durante la entrevista que concedió a El País un día después de la visita del director de la CIA, John Ratcliffe, Mas sostuvo que el modelo político y económico implantado por el régimen cubano quedó completamente agotado y que el nivel de deterioro institucional obligaría a reconstruir prácticamente todo el país. Aun así, aseguró que la recuperación de Cuba sería “súper fácil” si se establece un sistema democrático con garantías para la inversión privada y apertura económica.


Sus palabras reactivaron el debate sobre cómo sería una eventual transición política en la isla, el rol del exilio cubano y la posibilidad de una reconstrucción financiada con capital internacional.

“Habrá que empezar prácticamente de cero”

Jorge Mas describió un panorama extremadamente crítico sobre el estado actual de Cuba y afirmó que el deterioro acumulado durante décadas afecta prácticamente todos los sectores estratégicos del país. Según explicó, la infraestructura nacional, el sistema energético, el transporte público, la producción agrícola y las telecomunicaciones muestran señales evidentes de colapso tras años de falta de inversión y administración centralizada.

«En realidad, hay que empezar de prácticamente cero, porque el sistema y la estructura política no funcionan. La reconstrucción económica de Cuba yo la veo no fácil sino súper fácil», dijo el empresario.

El empresario señaló además que la emigración masiva de cubanos agravó todavía más la situación interna, provocando una fuerte pérdida de profesionales, técnicos y trabajadores calificados. En los últimos años, cientos de miles de cubanos abandonaron la isla impulsados por la crisis económica, los bajos salarios y la falta de oportunidades.

Mas consideró que una futura administración tendría que reconstruir no solo la economía nacional, sino también las instituciones públicas, el sistema judicial y los mecanismos de confianza necesarios para atraer inversiones extranjeras.


Pese a ese escenario, insistió en que Cuba mantiene un enorme potencial económico debido a su ubicación geográfica estratégica, su capacidad turística y el interés que podría despertar entre empresarios cubanos radicados en el exterior y grandes inversionistas internacionales.

Una reconstrucción valorada entre 40 mil y 80 mil millones de dólares

Uno de los puntos más impactantes de sus declaraciones fue la cifra estimada para recuperar el país. Jorge Mas afirmó que la reconstrucción de Cuba podría requerir entre 40 mil y 80 mil millones de dólares en inversiones destinadas a modernizar completamente la infraestructura nacional.

Según explicó, ese capital sería necesario para recuperar sectores considerados actualmente colapsados, incluyendo el sistema eléctrico, hospitales, carreteras, puertos, redes hidráulicas, viviendas y telecomunicaciones.

La crisis energética aparece como uno de los problemas más graves. En los últimos años, las termoeléctricas cubanas sufrieron averías constantes debido a décadas de falta de mantenimiento, carencia de combustible y deterioro tecnológico. Los apagones diarios se convirtieron en parte de la rutina de millones de cubanos y han impactado severamente la economía nacional.

Mas aseguró que el financiamiento internacional no sería el principal obstáculo si Cuba logra ofrecer estabilidad política, garantías jurídicas y un modelo económico abierto a la inversión privada.

También afirmó que el exilio cubano podría desempeñar un papel determinante en la recuperación económica del país. Según dijo, existe una importante cantidad de capital cubano en el exterior dispuesto a invertir en la isla si se producen cambios estructurales reales.

La hoja de ruta diseñada por la Fundación Nacional Cubano Americana

Durante la entrevista, Jorge Mas reveló que la Fundación Nacional Cubano Americana trabaja desde hace años en propuestas concretas para una eventual transición política en Cuba. Entre los proyectos mencionó una “Hoja de ruta” orientada a instaurar una democracia multipartidista y una economía de libre mercado, además de una “Ley Fundamental para la transición democrática” integrada por más de 100 artículos.

El empresario explicó que esos documentos buscan establecer mecanismos claros para garantizar gobernabilidad y estabilidad institucional durante un eventual proceso de transición.

Según la FNCA entre las medidas propuestas figuran la modernización del sistema bancario cubano, la eliminación de impuestos sobre la renta, incentivos fiscales para empresas con al menos del 10% de capital cubano y garantías jurídicas para inversionistas extranjeros.

La segunda iniciativa presentada fue un amplio borrador legislativo concebido para servir de base a una eventual transición democrática en Cuba. El documento, preparado junto a la Asociación de Abogados Cubanoestadounidenses, reunió 28 páginas de contenido estructurado, incorporó un preámbulo, 115 artículos y nueve disposiciones transitorias destinadas a establecer las pautas legales de un futuro proceso de reorganización institucional en la isla.

Mas defendió además la necesidad de transformar a Cuba en una economía moderna basada en tecnología, turismo, emprendimiento privado y libre empresa. Según sostuvo, la isla podría convertirse rápidamente en uno de los mercados más atractivos del Caribe debido a su posición geográfica y su potencial comercial.

La estrategia de Trump y Marco Rubio hacia Cuba

El líder de la Fundación Nacional Cubano Americana vinculó el actual escenario político con la estrategia impulsada por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio hacia el gobierno cubano.

Según afirmó, las nuevas sanciones económicas, restricciones financieras y medidas diplomáticas contra La Habana forman parte de una política de presión destinada a aumentar el aislamiento del régimen cubano. «Nunca, gracias a la convicción y el liderazgo del presidente Trump y el secretario Rubio. Se han puesto a la labor de cumplir con lo que han prometido», destaca Jorge.

Las declaraciones se producen además en un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana, marcado por nuevas medidas relacionadas con empresas vinculadas al conglomerado militar cubano y mayores presiones internacionales sobre el gobierno de la isla.

Mas sostuvo que el escenario cubano es distinto al de otros países aliados de gobiernos autoritarios en América Latina y aseguró que el modelo aplicado por Estados Unidos hacia Venezuela no funcionaría en Cuba. «Lo que hizo Trump con Venezuela le vino bien a Venezuela, pero no sirve en Cuba, porque Cuba es un Estado fallido» comentó Mas quien además negó que se aplique un modelo comunista en el futuro: «No tiene sentido volver a aquello: es un mundo distinto».

La polémica sobre una posible intervención militar

Uno de los momentos más controvertidos de la entrevista surgió cuando Jorge Mas no descartó completamente una posible intervención militar en Cuba dentro de un escenario de transición política.

Aunque evitó ofrecer detalles específicos, sí dejó abierta esa posibilidad y afirmó que cualquier solución futura dependería de las circunstancias internas que atraviese el país. Sus declaraciones provocaron reacciones inmediatas en redes sociales y volvieron a dividir opiniones dentro del exilio cubano y entre analistas políticos.

«No se puede descartar ninguna opción sobre lo que se pueda o no hacer en Cuba. Eso es prematuro. No lo descarto, pero el futuro lo tienen que determinar los cubanos a través de las urnas», explica el exiliado cubano.

Mientras algunos sectores consideran que la presión internacional debería incrementarse para acelerar cambios políticos en la isla, otros defienden que cualquier transformación debe surgir exclusivamente desde dentro de Cuba y mediante mecanismos pacíficos.

Mas también aseguró que, en un escenario democrático, los cubanos podrían debatir incluso una relación más estrecha con Estados Unidos, aunque insistió en que cualquier decisión tendría que definirse mediante elecciones libres.

El caso Hermanos al Rescate vuelve al centro del debate

Durante la entrevista, Jorge Mas también hizo referencia al derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate ocurrido en 1996, uno de los episodios más tensos en la historia reciente entre Cuba y el exilio cubano en Miami. «Espero un anuncio sobre la imputación el miércoles», comentó.

En aquel incidente murieron cuatro pilotos vinculados a la organización después de que aviones militares cubanos derribaran las aeronaves sobre aguas internacionales, según denuncias realizadas por Estados Unidos.

Mas afirmó que esperaba una posible imputación judicial contra Raúl Castro por esos hechos, reactivando un tema que continúa teniendo un fuerte impacto político y simbólico dentro del exilio cubano.

El caso volvió recientemente al centro de atención tras especulaciones sobre nuevas investigaciones y posibles acciones judiciales relacionadas con antiguos funcionarios del régimen cubano.

Cuba atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente

Las declaraciones de Jorge Mas llegan en medio de una crisis que continúa profundizándose en la isla. Cuba enfrenta apagones diarios, inflación creciente, escasez de combustible y alimentos, deterioro hospitalario y una fuerte caída del turismo y de la captación de divisas.

La crisis energética provocó protestas y creciente malestar social en distintas provincias, mientras miles de cubanos continúan emigrando hacia Estados Unidos y otros países en busca de mejores condiciones de vida. Al mismo tiempo, el gobierno cubano enfrenta mayores dificultades para acceder a financiamiento internacional y sostener importaciones esenciales para la economía nacional.

En ese contexto, las palabras del empresario cubanoamericano alimentaron nuevamente las especulaciones sobre posibles cambios políticos en la isla y sobre el rol que podrían desempeñar el exilio, Estados Unidos y organismos internacionales en una eventual reconstrucción nacional.

Mientras algunos consideran que Cuba se acerca a un punto de ruptura histórica, otros creen que cualquier transición podría tomar años y enfrentar enormes desafíos económicos, sociales y políticos. Lo cierto es que el debate sobre el futuro de la isla volvió a colocarse en el centro de la conversación internacional en medio de una crisis que continúa golpeando a millones de familias cubanas dentro y fuera del país.


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