El Festival Internacional de Cine Gay y Lésbico de Barcelona llegará este año a su edición número 17, el evento contará con más de 60 títulos de 26 países, y se llevará a cabo del 19 al 29 de octubre.

El evento abrirá sus puertas con Santa y Andrés, la controvertida película de Carlos Lechuga, cineasta cubano, la cinta ha sido premiada en diversos festivales internacionales y censurada en Cuba.

El escritor y crítico cubano Frank Padrón comentó acerca de la representación de la isla en este festival «tiene mucho de la sangre joven y desenfadada que caracteriza al audiovisual en la Isla de ahora mismo».

«Santa y Andrés nos aproxima a una historia de intolerancias y prejuicios no solo de índole sexual sino social, política, sobre la cual se erige (lo más importante) una singular historia de amor», señala Padrón.

En el mencionado evento se podrán ver también otros filmes cubanos, es el caso del documental Villa Rosa (2016), de Lázaro G. González, «que nos ubica en Caibarién, un poblado humilde donde residen pescadores al norte del país, en el allí se organiza un carnaval acuático por parte de la activa comunidad gay, oportunidad que aprovechó el joven director, apoyado sobre el guión de Nelson Breijo, para indagar y revelar criterios y experiencias de muchos de esos lugareños acerca de su vida en el sitio, que según la trans Roxana Rojo (diva allí) se tiñe de rosa —color que , como se conoce, es símbolo internacional del homoerotismo— durante el evento».


Se presentará también Luxemburgo (2016), de Fabián Suárez, que «cuenta la relación malograda entre un hombre obeso, gay y soñador, y un guardia de seguridad de la primera fábrica de McDonalds en Cuba. Machismo, doble moral y homofobia matizada de pragmatismo e insensibilidad, definen este acercamiento a una zona de la sociedad cubana, haciendo referencia también a aspectos universales».



Igualmente, se exhibirá el corto documental de Damián Sainz, Batería (2016), que supondrá un recorrido «desde la cámara el interior de una antigua fortaleza militar en ruinas, en las afueras de La Habana, adonde asisten homosexuales, no solo en busca de sexo, sino también de un refugio detrás de sus muros y escombros».

«Estimable ensayo sociocultural que aboga por el testimonio no solo a nivel de imagen sino también sonoro, para trazar una cartografía de espacios representativos de la periferia a la que es relegada la comunidad diversexual en Cuba, abocada no solo a la marginalidad sino al peligro, a pesar de lo cual muchos logran erigir un digno y hasta hermoso refugio», apunta Frank Padrón.



«Aunque se trata apenas de un botón de muestra (…) lo que en esta edición del Barcelona International LGTIB Film Festival puede apreciarse respecto al audiovisual cubano contemporáneo, resulta elocuente de los intereses de no pocos realizadores acerca de la diversidad sexual y sus peculiares aristas y desarrollo en la mayor de las Antillas», ultima Padrón.

Como se puede apreciar el cine LGTIB en Cuba tendrá una buena representación en este festival en Barcelona, y la oportunidad de hacer lucir el talento caribeño, cuando bien se sabe que el gobierno cubano se siente temeroso ante una apertura cultural como ha comentado recientemente el realizador cubano Carlos Lechuga; lo que dificulta el quehacer de los cineastas en la isla.

Esperemos esta muestra sea de gran éxito para los realizadores cubanos y les augure el reconocimiento que merecen.

(Con información de Diario de Cuba)