Ariel Ruiz Urquiola ex preso de conciencia cubano (Imagen de archivo)

El Doctor en Ciencias Ariel Ruiz Urquiola se ha apoyado en documentos con exámenes médicos y las opiniones de varios expertos que lo han examinado en Europa, para poner una demanda judicial contra el régimen de La Habana ante Naciones Unidas y la Unión Europea por presuntamente haberlo contagiado de VIH mientras estuvo encarcelado en Cuba, informa Diario de Cuba.

El científico cubano se encuentra en Frankfurt, Alemania como parte de una beca de investigación.


Urquiola quien dio a conocer esta información al portal de noticias CiberCuba, dijo que los documentos y exámenes médicos serán presentados a ambos organismos por abogados de la Sociedad Internacional para los Derechos Humanos (IGFM, por sus siglas en alemán) y Lesbianas y Gay en la Unión (LSU, por sus siglas en alemán), ambas ONG europeas.

Ariel Ruiz declaró por su parte a Diario de Cuba, que las evidencias de su caso se encuentran «en manos de una junta de infectólogos y abogados suizos y alemanes. Ahora mismo no puedo compartir mis pruebas hasta que ellos me autoricen».

De acuerdo a Urquiola durante toda su huelga de hambre y sed, desde el 16 de junio hasta el 2 de julio «recibía infusiones intravenosas de cloruro de sodio y dextrosa», y se contagió de VIH a través de un suero que le fue administrado en la sala de Penados y Cuidados Especiales del Hospital Abel Santamaría, de Pinar del Río, adonde fue trasladado en 2018 debido al deterioro de su salud por la huelga de hambre y sed en la prisión de Kilo 5, en protesta por las condiciones de su encarcelamiento y ante una condena injusta.

Su enfermedad fue detectada en Suiza, aunque desde Cuba sufrió episodios de fiebre alta, dolores corporales y flemas abundantes, médicos suizos que le pusieron tratamiento concluyeron que se contagió por vía intravenosa.


Además los doctores europeos le confirmaron que su infección es VIH en fase crónica, que se enfermó hace un año, las fechas coinciden con su ingreso hospitalario en la sala de Penados.

«He perdido la salud, he perdido la confianza en mi vida privada y he perdido mi único medio de lucha contra el Gobierno cubano, porque enfermo no podré reintentar una huelga de hambre», lamentó el científico, que explicó retornará a Cuba el 10 de diciembre, aunque a partir de febrero de 2020 recibirá tratamiento en un hospital de Lucerna, Suiza.