Chucho Valdés próximo a cumplir 80 años, afirma sueña para Cuba «lo mejor, la libertad»/Imagen de archivo

En entrevista con el diario español ABC, por su 80 cumpleaños el pianista y compositor cubano Chucho Valdés habla de sus sueños y aficiones.


Valdés quien de paso está promocionando un libro que contará la historia de su vida y verá la luz el próximo otoño, también está realmente emocionado por el concierto que prepara como homenaje y regalo de cumpleaños, que tendrá lugar en Starlite, Madrid, el próximo 5 de julio, donde tendrá la oportunidad de presentarse con su amigo, el también músico cubano Pablo Milanés.

Acerca de su relación con Cuba, la tierra que lo vio nacer, el artista asegura «no tiene nada que ver con la política», pero afirma que lo que está pasando en su país no le gusta, sin embargo «nada hará que rompa la relación» con sus hijos.

«No hay fuerza en el mundo que consiga que un padre deje a sus hijos por otros problemas. Mis hijos son mi vida. Los amo, como amo a Cuba, aunque no este de acuerdo con lo que ahí pasa, pero me refugio en el arte, en mi música, porque hay cosas que no puedo resolver yo solo», expresó.

También afirma esa molestia por lo que allí acontece, es una «gran frustración» para él como artista, y desea para su patria «lo mejor, la libertad».

El pianista confiesa que hubo un momento en que pensó las cosas cambiarían en la Isla, sin embargo no sucedió.


A la pregunta de si volvería a pisar Cuba, el músico que vive ahora entre Málaga y Miami, explica que «en otras circunstancias» sí lo haría con total seguridad.

«Mi historia, mi raíz, todo lo de mi vida sale de ahí», afirma.

«Te aseguro que después de Cuba donde mejor me siento en España. Hay mucho en común y me siento como en mi casa», respondió a la periodista.

«En octubre va a salir mi autobiografía que se llamará “Lo que he vivido” donde recuerdo a las tres personas más importantes de mi vida, mis padres y mi abuela, con los que tuve una infancia muy feliz. Lo peor fue cuando mi padre (Bebo Valdés) tuvo que irse de Cuba y me quedé al frente de mi familia con 19 años. Me emociono al recordarlo», contó.

«Fue el peor día de mi vida. No pude acompañarle al aeropuerto porque estaba roto y me pasé más de una semana sin parar de llorar. Por el contrario, el mejor día de mi vida fue cuando nos reencontramos. Pasaron 18 años hasta que volvimos a vernos en un teatro en Nueva York. Tiempo después me mudé a vivir a Benalmádena, a su lado, y esos años recuperamos todo el tiempo perdido. Grabamos discos, salimos de gira, vivimos…», agregó.