Oficiales de la Policía abofetearon este martes por la tarde a la artista y activista Lia Villares en el Aeropuerto Internacional de La Habana por exigir su derecho a salir del país.

Villares tenía previsto asistir al IV encuentro «Caminos hacia una Cuba Democrática», patrocinado por la Fundación Konrad Adenauer.

En total, el régimen impidió a una veintena de disidentes asistir a ese foro y a la Asamblea General de la Mesa de la Unidad de Acción Democrática (MUAD) en Cancún.

Villares dijo en su cuenta en Facebook que la única explicación que le dio la funcionaria de Inmigración que la atendió para impedirle viajar fue «porque no».


«Calmadamente me cambié, saqué mis carteles y me paseé por todas las puertas de salida diciendo que era una ciudadana cubana sin derechos», relató la activista.

En declaraciones a Martí Noticias, explicó que llevaba una camiseta con el Artículo 13 —sobre la libertad de movimiento— de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y «un par de carteles» que decían «Castro no respeta mis derechos civiles y políticos» y «Tengo derecho a entrar y salir de mi país».

«Las autoridades aeroportuarias enseguida me sacaron de la sala de la Terminal 3», dijo Villares. «Fue un arresto violento», añadió. Una oficial de la Policía «me dio una cantidad de galletas (bofetadas) que no puedo explicar».

La activista dijo que estuvo detenida cinco horas, desde las 3:00pm hasta las 8:00pm, en una estación policial de Santiago de las Vegas. Luego, fue liberada con una multa de 30 pesos.

Es la segunda vez en 10 días que el régimen impide viajar a Villares. Como única explicación, las autoridades dicen que su caso «está regulado». Lo mismo está ocurriendo a un número cada vez mayor de opositores.

«Este ataque masivo realizado por las autoridades del régimen cubano contra activistas pacíficos, y todos miembros de la MUAD, tiene como objetivos, en primer lugar, sabotear la celebración de este IV encuentro en México», denunciaron portavoces de la plataforma después de las medidas de este martes contra sus integrantes.

Para la MUAD, el Gobierno pretende enviar «un mensaje concreto a los activistas miembros de la emergente sociedad civil independiente cubana, que aunque las leyes de inmigración sufrieron cambios importantes en 2012, el Artículo 35 de la misma les da el derecho bajo el falso concepto de la ‘Seguridad Nacional’, a determinar a capricho quiénes pueden viajar, cuándo y a dónde».