Una ex prisionera política que sobrevivió los horrores de las cárceles cubanas está a punto de ser desalojada de su casa en la Pequeña Habana.


Ana Lázara Rodríguez lleva 26 años viviendo en la casa de la que ahora está a punto de ser desalojada, pues el banco embargó y vendió su propiedad.

En el 1995, Ana, ahora de 82 años, compró la vivienda en la Pequeña Habana junto a una amiga, también ex presa política del régimen cubano.

El problema comenzó cuando los pagos de su préstamo comenzaron a subir. “Yo compré la casa en 168 mil dólares y ahora se deben 800 mil”.

El abogado de Rodríguez, Bruce Jacobs, explicó que la compra se hizo bajo un préstamo de interés variable; es decir, con el paso de los años, los pagos a este tipo de préstamo van subiendo al igual que la cantidad que se debe al banco.


“El fraude es evidente, cuando me enteré del caso lo supe de inmediato. Lo correcto es que se haga justicia para Ana”.

Luego de una larga vida y después de soportar por años palizas y huelgas de hambre en las cárceles de Cuba, Ana Rodríguez solo pide que un juez pueda ver las evidencias y le dé la razón a ella y a su abogado.

El comisionado de la ciudad de Miami Alex Díaz de la Portilla ha estado pendiente de este caso y a través de un comunicado de prensa dijo que hará todo lo que esté en su poder para ayudar a Ana.

“Es el deber de todo gobierno proteger a los más vulnerables y nunca dejar sola a una señora que tanto sufrió en las cárceles castristas, que ahora se ve agobiada por un banco que, a través del fraude, usó su poder para abusar de ella”.