Trabajadores de la salud con oficiales de la policía trabajando en pesquisas, Cuba (Imagen de archivo)

Autoridades de Salud Pública en Sancti Spíritus han admitido que el 40% de los casos que se están atendiendo en la provincia dan positivo al dengue, lo que quiere decir que de 100 pacientes que se atienden en policlínicos y hospitales a 40 le detectan dengue, informa Diario de Cuba citando un reporte del oficialista periódico Escambray.


La central provincia registra un 40%, pero la Isla enfrenta actualmente entre el 5 o 6% de prevalencia de la enfermedad que transmite el mosquito  Aedes aegypti.

Hasta el momento en lo que va de año no han tenido que lamentar ninguna muerte por dengue, según el médico Manuel Rivero Abella, director provincial de Salud en Sancti Spíritus, quien insistió el pasado año tampoco hubo pérdidas de vidas humanas por la enfermedad.

Rivero Abella sin embargo, admitió que han documentado «un número importante de ingresados en terapias», que duplica en cuatro meses todos los que tuvieron en 2018.

El galeno también reveló los spirituanos están llegando a los centros hospitalarios «en estadios ya avanzados de la enfermedad».


«No acuden al médico en tiempo, se esconden, esperan a ver si se les pasa. Ya llegan avanzada la enfermedad y tiene que ir directo a las terapias», detalló.

El funcionario agregó que actualmente circula el serotipo dos del dengue, «lo que sucede es que las poblaciones que anteriormente han sido expuestas al dengue —hemos tenido dengue en otros momentos—, al sufrirlo por segunda vez tienen complicaciones mayores porque ya se creó una sensibilidad y eso es lo que hace más compleja la situación».

«Por ejemplo, tenemos un número importante de casos graves que son del área sur porque allí en otros momentos hemos tenido transmisión de dengue», lamentó el doctor, quien también expuso como problema principal «el fraude que existe en la aplicación del adulticida (contra el mosquito transmisor)».

Para Rivero Abella muchos habitantes no abren las puertas de sus casas a los fumigadores, y sin saber las consecuencias que la negativa a fumigar puede traer, «se firma el visto» y no se lleva a cabo la tarea preventiva.

De acuerdo al médico, para evitar el fraude del morador de la casa con el fumigador, están poniendo al frente de la fumigación a «militantes del Partido, personas con mayor conciencia a controlar esta actividad».

«Si esto se hubiera hecho medianamente bien no se hubiese extendido esta transmisión que ya va por cuatro meses, la hubiésemos cortado en 45 o 50 días, que es lo más que puede durar», aseguró.

El directivo también dio a conocer que la cifra de personas que ante los síntomas no acuden al consultorio es todavía alarmante, en las pesquisas un buen número aún se esconde, por lo que «la transmisión continúa de persona a persona».

En Ciego de Ávila también se ha complejizado la situación epidemiológica, pero incluso la prensa estatal en esa localidad, asevera que lo más preocupante en la provincia son las condiciones higiénico-sanitarias existentes tiene que ver con «asentamientos ilegales, los microvertederos al aire libre, el gran número de familias que guardan en vasijas el agua, y su estructura, que incluye dos cañadas que la surcan», señala el periódico Invasor.

Yoel Sifonte Bello, director provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, dio a conocer que es «una situación tensa, donde la reactividad y el número de casos sospechosos, probables y confirmados tienden al aumento».

En lo que se denomina Finca El Rosario, donde ni siquiera la recolección de basura puede llevarse a cabo de modo eficiente por la imposibilidad de los carros de atravesar las estrechas vías de acceso, se han instalado aproximadamente 400 viviendas ilegales, sin sistema de abasto de agua o alcantarillado.