Después de casi 10 años de construcción, Shanghái ha presentado al público su hotel subterráneo construido verticalmente a lo largo del precipicio de una cantera llena de agua.

Con un costo de 2 billones de yuanes ($ 287.9 millones) para completar, el hotel de 88 metros de profundidad está ubicado en el distrito de Songjiang. El Intercontinental Shanghai Wonderland, también conocido como Shimao Quarry Hotel, tiene habitaciones con vista al acantilado que permiten a los huéspedes contemplar el abismo. Los precios de las suites varían de 3,400 a 3,800 yuanes ($ 489 – $ 546) por noche.

Según el arquitecto británico Martin Jochman, que diseñó el hotel, «es la primera vez que una cantera abandonada se convierte en un maravilloso hotel bajo tierra».

Jochman dijo a la Agencia de Noticias Xinhua: «Esta es una oportunidad única que me brinda algunas ideas realmente interesantes sobre la remodelación de la relación entre la ciudad y la naturaleza».


Dos de los 18 pisos del hotel están sobre la superficie, mientras que los dos más bajos están completamente sumergidos por un lago que ocupa el resto de la vasta cantera.

El edificio de 336 habitaciones cuenta con un restaurante e instalaciones deportivas y recreativas que incluyen escalada en roca y salto en bungee, según su desarrollador, Shimao Group.

Según el presidente del Grupo Shimao, Xu Rongmao, se topó con la cantera abandonada en 2006, que describe como una «herida de la naturaleza que era inconsistente con las verdes colinas y el agua azul de Sheshan». Luego se le ocurrió la idea de construir La propiedad inusual.

Explotada durante la Segunda Guerra Mundial, la cantera fue cerrada en 2000 debido a las nuevas regulaciones de protección ambiental.

Los propietarios del hotel dicen que la instalación puede soportar un terremoto de magnitud 9. El diseño incorpora dos ascensores para bomberos, si es necesario para combatir incendios, y seis máquinas de bombeo en caso de que la gran fosa se inunde durante la estación lluviosa de Shanghai.

Shanghai se adjudicó el título de «hogar del segundo edificio más alto del mundo» en 2016 con la apertura de Shanghai Tower, un rascacielos de 632 metros y 128 pisos en el distrito financiero de la ciudad.