Hace solo unos días el gobierno cubano anunció que la tecnología móvil de tercera generación (3G) comenzó a masificarse en la Isla, sobre todo en la capital donde se incluyeron todos los municipios. En el resto de los territorios solo tienen el servicio las cabeceras provinciales y principales polos turísticos.

La noticia corrió con agrado entre los cubanos, pues la obsoleta conexión 2G ofrecida por la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) ha demostrado la mala calidad de la cobertura telefónica y la lentitud en los servicios del correo Nauta. La llegada de la 3G sorprendió especialmente por su principal atractivo: La posibilidad de navegar en Internet― una realidad que es aún muy costosa y compleja para los cubanos.

Las complicaciones para navegar en Cuba actualmente son muchas:

1. Primero, buscar un punto WiFi que aunque suman ya (353 en todo el país) aún son insuficientes ante la demanda creciente. Eso, sin contar que estas zonas son espacios públicos desprovistos de comodidades y seguridad, sobre todo en lugares periféricos.


2. Encontrar la tarjeta Nauta de navegación a Internet que permite 1 hora de conexión por 1.50 CUC (37,5 pesos en monedad nacional). Solo que los revendedores del “mercado negro” se encargan de que en ETECSA nunca encuentres tarjetas, para luego vendértelas en 3 CUC. El precio para la navegación sigue siendo caro, pues en el mundo regularmente se mide el uso de internet por Megas y no por tiempo como sucede en Cuba donde la calidad de la señal atenta contra todo bolsillo.

3. Una vez conectados no siempre se garantiza una buena conexión debido a la cantidad excesiva de personas que navegan en un mismo punto de acceso de red inalámbrica (AP). Según Iris Durán, Jefa de Mercadotecnia de ETECSA en La Habana, los estándares de la tecnología WiFi permiten cómo máximo 50 personas conectadas en un AP. Actualmente la isla tiene una de las conexiones más lentas de América Latina y donde ETECSA sigue cobrando sin importar las interferencias en el servicio. Incluso, el tema de la seguridad también preocupa, pues estas zonas WiFi al ser redes abiertas están completamente vulnerables.



Cuba anunció a viva voz la novedad de la 3G, aunque en principio solo para mejorar la velocidad de conexión del correo. El añorado sueño de navegar desde espacios más cómodos y privados como los teléfonos se fue disipando como polvo en el viento.

Y ETECSA, ¿Qué dice sobre la apertura de Internet en los celulares?



ETECSA, la única compañía telefónica existente hoy en el país, aun compareciendo ante las cámaras del oficialista programa televisivo Mesa Redonda, no ha querido esclarecer a ciencia cierta cuándo los cubanos tendrán disponible la navegación por celulares. La respuesta de Tania Velázquez Rodríguez, Directora Central de la Dirección Central de Comercial y Mercadotecnia de la empresa solo sirvió para opacar el tema, dando más información sobre las áreas públicas y el servicio Nauta Hogar.

“ETECSA va a continuar asegurando la conectividad de las entidades como soporte fundamental para el desarrollo del país. Vamos a implementar nuevas áreas públicas de navegación. Tenemos 38 mil capacidades que se van a desplegar este año en el servicio Nauta Hogar. En lo que tiene que ver con Internet en los celulares vamos a continuar trabajando en el perfeccionamiento de las ofertas y en la medida de lo posible vamos a trabajar los precios y las tarifas. Cuando tengamos la fecha de apertura de Internet en los teléfonos vamos a anunciarlo”, aseguró Velázquez Rodríguez.

Según datos de ETECSA y la Oficina Nacional de Estadísticas e Información hasta el 2016 habían en Cuba 3 912 600 usuarios con acceso Internet, lo que representa solo el 34,8 % de una población que ve ya a Internet casi como una necesidad social; imprescindible para revisar y enviar correos, buscar anuncios publicitarios, informarse, recargar el saldo del celular con ayudas del exterior, o simplemente para chatear y darle like a una foto en Facebook.

Esperemos entonces, que más temprano que tarde ETECSA haga realidad el sueño de la navegación por celular, para que los cubanos no tengan que acudir necesariamente a una zona WiFi.