Preocupación en el Sur de la Florida debido a reportes de que la administración del presidente Donald Trump estaría preparando nuevas regulaciones, para limitar el acceso a la ciudadanía a inmigrantes que hayan recibido beneficios del gobierno, recoge El Nuevo Herald.

En marzo pasado The Washington Post obtuvo un borrador que fue revisado por el Instituto de Política de Migración, el mismo arroja que las regulaciones solo afectarían a aquellos que buscan entrar a Estados Unidos, quieren extender sus visas o solicitan una residencia permanente, y no a quienes solicitan la ciudadanía.

De acuerdo al diario miamense la propuesta no ha sido aprobada todavía, los reportes son confusos y podrían pasar meses antes de que se convirtiera verdaderamente en una política de inmigración.

Sin embargo sucede que el miércoles en la radio local de Miami, abogados aconsejaban a cubanos que no solicitaran la ciudadanía porque les sería denegada por haber recibido asistencia pública en el pasado.

Rebtel y Cuba en Miami llamadas a Cuba

El Herald apunta que esta conclusión es precipitada, ya que las regulaciones no han sido siquiera publicadas de manera oficial.

Mark Greenberg, autor de un estudio del Migration Policy Institute (MPI), con sede en Washington detalló que “lo primero que la gente necesita saber es que no hemos visto una propuesta final todavía”, en alusión al impacto de lo que será una nueva política migratoria, que todavía no es, y podrían pasar meses antes de que entre en vigor, luego de debates.

“Para cualquier persona que actualmente está considerando solicitar la ciudadanía, es importante entender que no hay una nueva regulación todavía, que los estándares no han cambiado y que, aunque el gobierno está considerando realizar cambios para el futuro, no están en efecto ahora mismo”, añadió el experto.

Haber usado Obamacare, seguro de salud para niños, Medicaid, cupones de alimentos y otros beneficios podría afectarte a la hora de obtener tu “green card” e incluso tu ciudadanía, de acuerdo a un reporte de NBC News.

La congresista cubanoamericana Ileana Ros-Lehtinen la ha calificado ya como “una política injusta, cruel y discriminatoria que impactará negativamente a muchos en nuestra comunidad sin razón”.

Por otra parte existen varias leyes que protegen a ciertos grupos de inmigrantes, quienes no deberían verse afectados por esta nueva política.

El documento que fue revisado en el mes de marzo incluye excepciones, según el periódico de Miami, para los cubanos que solicitan una residencia permanente mediante la Ley de Ajuste Cubano, los centroamericanos que tienen TPS, refugiados haitianos, y asilados en general.

Dichas leyes absuelven a refugiados y a otras categorías de inmigrantes, entre ellos la mayoría de los inmigrantes cubanos, de la determinación de “carga pública”.

Los cubanos y haitianos con estatus legal en EEUU tienen derecho a recibir ciertos beneficios del gobierno, incluido el programa Medicaid y cupones de alimentos por algunos meses.

Analistas también dijeron al medio que la política de “carga pública” no puede aplicarse a residentes permanentes que estén solicitando la ciudadanía.

Miembros del Congreso en Florida tampoco han podido confirmar la veracidad de estos reportes, algunos congresistas comentaron que habían visto el borrador que obtuvo The Washington Post, e interpretaron que los cubanos que acceden a programas para refugiados estarían exentos.

En entrevista Ros-Lehtinen continuó declarando: “muchos inmigrantes trabajan duro para llegar a fin de mes y algunas veces se ven obligados a depender de los beneficios públicos, pero eso no debe descalificar a estas personas para cumplir su sueño americano. Esta política sería un paso en la dirección equivocada y enviaría el mensaje de que Estados Unidos ya no quiere nuevos talentos o potenciales trabajadores estadounidenses”.

“El uso de beneficios públicos por aquellos que no son ciudadanos es profundamente injusto para los contribuyentes de EEUU. Cualquier nación grande con generosos programas de asistencia social incurriría en déficit masivos si permitiera que cualquier persona que no sea ciudadana inmigre y obtenga cualquier tipo de beneficio federal de asistencia social”, comentó por su parte un funcionario del Departamento de Seguridad Interna (DHS, por sus siglas en inglés).

(Con información de El Nuevo Herald)