El juez Onesmus Makau, de la Corte de Empleo y Relaciones Laborales de Kenia, estipuló que el medio centenar de médicos cubanos que arribaron a ese país esta semana, enviados por el régimen de La Habana, no podrán trabajar al menos por ahora.

Médicos locales habían protestado por el acuerdo del Gobierno keniano con el cubano; puesto que explican que en su país no hacen falta médicos extranjeros, sino mejorar las condiciones de trabajo a los profesionales de Kenia.

El régimen cubano hasta el momento no se ha pronunciado en torno a este suceso, este jueves llegarían otros 50 especialistas de la Isla.

Rebtel y Cuba en Miami llamadas a Cuba

Los galenos kenianos interpusieron una demanda, dado que se encuentran desempleados en su propio país; y según la carta magna de Kenia, los nacionales deben tener prioridad en las contrataciones.

El próximo 19 de junio se decidirá entonces el destino de los profesionales cubanos en ese país africano.

El abogado de los demandantes, Anangwe Maloba expuso a los medios locales que “las leyes de Kenia prohíben la emisión de permisos de trabajo para no kenianos hasta que se cumplan las provisiones obligatorias estatutarias, con el objetivo central de proteger a los ciudadanos kenianos en lo relacionado con las oportunidades laborales”.

El jurista también acusó al gobierno de su país de discriminar a los médicos locales, según El Nuevo Herald, por pagar más a los galenos cubanos.

Sicily Kariuki, titular de Salud de Kenia, reveló que el convenio con la Isla establece un pago de 390.270 chelines, unos 3.800 en relación a los salarios más bajos de los médicos, a la vez que el sueldo más elevado será de unos 4.460 dólares; y en comparación un médico keniano cobra unos 1.500 dólares, apunta el diario de Miami.

Las arcas del Gobierno comunista de la Isla ingresan año tras año, unos 10.000 millones por los profesionales que tiene trabajando en Venezuela, Brasil, Arabia Saudita, y otros países, por lo que la exportación de servicios médicos es la principal fuente de divisas del régimen.

(Con información de El Nuevo Herald)