Ernesto Agüero, un cubano residente en Miami que viajó a Cuba de vacaciones el pasado mes de agosto contó la odisea que le tocó vivir en la Isla, para rentar un auto: “renté un Geely Engrand desde Miami. Me indicaron que debía recogerlo en el Hotel Meliá Habana a las 10 de la mañana el día de mi llegada y que todo estaba bien coordinado. Yo quería rentar el auto por 12 días pero solo tenían disponible uno por 8 días. Me aconsejaron que lo tomara porque no hay autos de renta y ese era el único disponible en la fecha que yo viajaba. Enseguida y sin demoras me cobraron unos 1.250 dólares. Yo estaba confiado porque ya había reservado y pagado mi auto. Me explicaron que allá en La Habana haciendo algunos regalitos podría conseguir la prórroga por los días que me faltaban”.

Sin embargo “al llegar al hotel que me habían indicado, para recoger mi auto a las 10 de la mañana como estaba dispuesto, me notificaron en las oficinas de Cubacar que el modelo que yo había rentado desde Miami no estaba disponible, que me podían dar un auto más chiquito y de trasmisión manual, de lo contrario debería esperar varias horas a ver si se resolvía el problema. Cada hora que pasaba iba a la oficina y me ponían una nueva traba o un nuevo pretexto, pero yo seguía esperando”, añadió.

Cinco horas estuvo Agüero en el lobby del hotel, sin aire acondicionado, cuando se fue a quejar a la oficina por el mal servicio, según cuenta para cobrarle el excesivo costo de 1.250 dólares no hubo demora alguna.

Rebtel y Cuba en Miami llamadas a Cuba

Los inconcebibles costos de los autos de renta en Cuba asombran a cualquiera, cuando rentar un automóvil más moderno en cualquier parte del mundo es más fácil y barato, en la Mayor de las Antillas pese a los precios exorbitantes no hay autos disponibles en ninguna época del año.

El cubano contó que fue trasladado por un trabajador hacia un hotel cerca, y allí tuvo suerte que apareció su auto.

“Ahí comenzaron los trámites y el papeleo pero ya había perdido 6 horas de mi primer día de vacaciones. Las prórrogas de los autos están prohibidas en Cubacar, pero pude continuar disfrutando del carro 4 días más porque le hice un regalito de 200 CUC a uno de los funcionarios de la empresa, que sutilmente me dijo que me resolvería”.

Otro punto a tener en cuenta no sólo es el costo, el trato, y lo complejo, sino que siempre es necesario hacer un “regalito”.

Otro cubanoamericano que también con tiempo de antelación rentó vía online un auto para moverse en Cuba explicó: “rentamos un auto Peugeot, no sé con exactitud de que año sería, pero tenía muchos problemas mecánicos. El aire acondicionado no funcionaba bien, el asiento del pasajero estaba roto y no se sostenía de forma vertical por sí solo, todo era un desastre. Cuando fui a la agencia al día siguiente a quejarme y a que me lo cambiaran, el funcionario me dijo que si quería ellos me devolvían el dinero, pero que me iba a quedar a pie porque no tenían más autos para remplazarlo. Pagué un desastre de carro, a un precio más que elevado”.

En la Isla los precios para rentar un auto van desde los 70 hasta los 250 dólares diarios, algunos con problemas mecánicos, la mayoría de los carros son chinos, y algunos pocos europeos, pero según comentan las mismas personas de las oficinas estatales que se dedican a rentar automóviles, desde hace años Cuba no invierte en vehículos modernos.

Algunos particulares por la “izquierda” rentan sus autos, muchos en mal estado, y también a elevados precios, porque prácticamente en la Isla no hay carros automáticos, sino manuales.

“Las carreteras en Cuba están en muy mal estado, llenas de baches, así no hay carro que aguante, se daña la dirección, la suspensión, sufren las gomas, apartando que las personas no son lo suficientemente cuidadosas. Se han dado casos en que los han usado para transportar langostas y todo tipo de cosas ilegales, los autos son devueltos sucios y a veces con muy mal olor en su interior. Es cierto que ya muchos están en mal estado, pero nosotros solo recibimos un salario, arreglar los carros es responsabilidad del gobierno, y nosotros somos los que ponemos la cara a los clientes”, detalló Noel Jiménez, trabajador de una de las oficinas de Cubacar en La Habana.

(Con información de CubaNet)