Veterinarios cubanos reclaman al régimen el reconocimiento legal de su labor/Imagen tomada de Cubadebate

Médicos veterinarios cubanos reclaman al régimen el reconocimiento legal de su trabajo, y rechazan la aplicación del Decreto 20/20 que no les permite ejercer por cuenta propia, informa Diario de Cuba.


A través de una carta publicada en las redes, firmada por más de un centenar de veterinarios y dirigida a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), indican que este Decreto «ha generado una gran preocupación social, especialmente entre las familias cubanas que cuentan, entre sus miembros, con animales afectivos, las cuales son, probablemente, la mayoría», aseguran.

Según el documento, una de las razones fundamentales es que el «Estado no cuenta con los recursos necesarios para brindar servicios veterinarios de calidad ni está en condiciones de satisfacer todos los que la población cubana demanda.»

Ante la crisis y la insatisfacción de muchos aparecieron «los veterinarios por cuenta propia», destacando que no es un oficio nuevo en Cuba, siempre han existido.

Las clínicas y otras entidades estatales para los animales actualmente «no cuentan con un abastecimiento constante de medicamentos, ni especializados ni sustitutos, ni tampoco con el equipo requerido para llevar a cabo el trabajo para el que fueron diseñadas y que reclama la población», insisten.


De igual modo se quejaron de que como médicos veterinarios no puedan expedir «recetas y prescripciones para orientar el tratamiento a seguir».

«En relación a ello cabe recordar que hasta el inicio de la década de los 90 del pasado siglo, los médicos veterinarios se registraban en el desaparecido Instituto de Medicina Veterinaria y, con su número de registro, podían emitir esas recetas y responsabilizarse por la observación clínica de los animales, entre otras tareas. Hoy existe un control administrativo de doctores en medicina veterinaria y en medicina veterinaria y zootecnia, que no reconoce ni agrupa a la totalidad de los profesionales del sector», añadieron.

La demanda principal de la carta es que el Gobierno cubano otorgue reconocimiento legal a la labor de los veterinarios privados, y les entregue una licencia operativa a quienes la soliciten.

Asimismo piden «la autorización de contratos con entidades estatales y extranjeras», y también la «creación de un Registro de Médicos Veterinarios y Zootécnicos que agrupe a todos los profesionales del gremio, así como la proclamación de una norma que regule nuestros derechos y deberes como tales».

En otro apartado reclamaron «potenciar y mejorar la atención y el suministro de insumos a las clínicas veterinarias estatales y su personal, ampliando las oportunidades de capacitación y superación».