A pesar de la apertura con los vuelos comerciales y una cifra récord de visitantes, el proceso de viajar a Cuba puede ser turbio y confuso para los estadounidenses.


Los vuelos comerciales de las aerolíneas estadounidenses han ido destapando paulatinamente una serie de mecanismos que los viajeros tienen que sortear: lidiar con 12 categorías del Tesoro de EE.UU., empaparse de los pormenores de las casas particulares, los hoteles, si llevar efectivo o tarjetas de crédito, o cómo cambiar dinero.

Sin embargo, se espera que el presidente Trump anuncie el próximo viernes en Miami si revertirá o modificará algunas de las políticas hacia Cuba de su antecesor.

Mientras tanto, dentro de los pormenores para viajar a la isla, hay un documento requerido por Cuba para entrar al país que ha sido poco explicado: la visa o tarjeta del turista que deben comprar todos los visitantes que no sean cubanos.

La tarjeta del turista cubana es, literalmente, una tarjeta donde el viajero debe escribir su nombre y otros datos personales, y sirve para una sola entrada al país.


La tarjeta cuesta $50 si el viajero la compra en el consulado cubano en Washington en el horario de 9 a.m. a 12 p.m., o también puede pedirla por correo llenando un formulario y por $20 adicionales.

Pero existen decenas de agencias de viajes que venden las visas a Cuba a diferentes precios. Y las aerolíneas estadounidenses que ofrecen vuelos comerciales a la isla también cobran diferentes precios por el documento.

Solo dos aerolíneas venden las visas directamente a sus clientes al mismo precio que el consulado en Washington ($50), mientras que otras utilizan un proveedor independiente. Algunas cobran hasta un 100 % por encima del precio original.

Los cubanoamericanos que tienen hijos estadounidenses también tienen que vérselas con la visa cubana.

Elaine Martínez, una cubana de 34 años residente en Tampa, dice que la visa a Cuba es muy cara para su gusto. “Es un abuso”, dijo.

Martínez viajó a la isla para visitar a su familia en mayo del año pasado y aunque ella no necesita visa pues tiene pasaporte cubano, pagó $80 a una agencia de viajes de Tampa por una visa para su hija de 2 años, que es ciudadana estadounidense.

Sin embargo, Martínez voló con JetBlue, y podía haber comprado la visa en el aeropuerto por $50.

Aunque sospechaba que podía comprarla en el aeropuerto, prefirió hacerlo con la agencia porque “tenía miedo que se fuera a enredar la cosa con la niña”.

Delta y JetBlue son las únicas dos aerolíneas que venden la tarjeta del turista al costo directamente a sus clientes, ya sea online o en el aeropuerto antes de embarcar.

American Airlines utiliza a Cuba Travel Services (CTS), una empresa con sede en California que ofrecía charters a la isla antes de que comenzaran los vuelos comerciales, y que cobra por la visa cubana $85 online y $100 en el aeropuerto de Miami para los clientes de American.

La diferencia en el precio es una tasa de conveniencia (convenience fee), según un portavoz de American Airlines.

CTS dijo que la empresa procesa las solicitudes de visa de viaje para sus propios clientes a través de la Embajada de Cuba en Washington.

“Los visados se procesan y se ponen a disposición de los viajeros autorizados por el costo más los gastos de procesamiento y envío”, dijo Michael Zuccato, gerente general de CTS. “El costo es de $50 más un cargo de procesamiento de $35. El costo de envío varía dependiendo del servicio”.

Otras aerolíneas también utilizan a CTS para las visas a Cuba, sin embargo los precios varían en cada caso.

(Con información de el Nuevo Herald)