Embajada de Estados Unidos en Cuba. Foto: Gobierno de Estados Unidos

Cuba ha sido ubicada nuevamente en el Nivel II por cometer violaciones a la libertad religiosa, de acuerdo a un informe publicado el martes por la Comisión de Libertad Religiosa Internacional de Estados Unidos (USCIRF por sus siglas en inglés), informa Martí Noticias.


El reporte de USCIRF también recomendó al Gobierno estadounidense tomar medidas para respaldar la lucha por las libertades religiosas en Cuba, para lo cual sugiere a Washington imponer sanciones específicas contra las autoridades responsable de graves abusos de la libertad religiosa en el país comunista.

Dichas sanciones, incluyen una prohibición de visado contra Caridad Diego, jefa de la Oficina de Asuntos Religiosos del Consejo de Estado, por considerarla represora.

Recomiendan además al Gobierno norteamericano apoyar el periodismo independiente en la Isla, y respaldar a los reporteros, víctimas de acoso por parte del régimen cubano.

Como conclusión la USCIRF pide a Estados Unidos priorizar el procesamiento de visas a líderes religiosos en La Habana.


El informe cuestiona los intentos del régimen de acabar con la libertad religiosa, principalmente luego de la modificación a la Constitución el pasado año.

De igual modo vinculó al designado gobernante Miguel Díaz-Canel, con la escalada represiva en Cuba contra disidentes y religiosos.

Según la Comisión «junto con la Constitución, el gobierno utiliza un sistema restrictivo de leyes y políticas, vigilancia y acoso para controlar a los grupos religiosos y suprimir la libertad de religión o creencias».

El reporte destacó varios casos de acoso religioso en la Isla, como el del matrimonio de pastores, conformado por Ramón Rigal y su esposa Adya Expósito Leyva, quienes han sido condenados a dos años y medio de prisión, por educar a sus hijos en el hogar, de acuerdo a sus creencias religiosas.

El caso del pastor Alain Toledano, citado en varias ocasiones a la estación de policía en 2019, por el ficticio delito de «desobediencia»; y la situación en la que se han visto hijos de miembros de la comunidad sefardí Bnei Anusim en Cuba, ya que han sido víctimas de acoso y agresiones en una escuela primaria estatal de la Isla, entre otros casos.