Este jueves informó el diario oficial Granma, que la Fiscalía General de Cuba (FGR) descubrió una red de funcionarios y obreros que adulteraban un medicamento de consumo infantil para su venta en el mercado negro.


El delito salió a la luz en uno de los laboratorios del monopolio estatal de medicamentos BioCubaFarma, y consistía en sustituir el principio activo metilfenidato por una sustancia placebo en la fabricación del medicamento que sale a la venta como “Ritalin”, su nombre comercial.

El fármaco es un psicoestimulante recetado a niños y utilizado para tratar el Trastorno de Déficit de Atención (TDA) con hiperactividad, puntualiza EFE.

El placebo con el que sustituían el principio activo de la medicina, era utilizado para la limpieza de máquinas una vez concluida la producción de fármacos, dijo la Fiscalía.

“Como consecuencia estos productos fueron introducidos en farmacias de la capital y posteriormente vendidos a padres de niños que reciben este medicamento por las patologías que presentan” dio a conocer la prensa oficialista.


De acuerdo a la investigación de las autoridades cubanas, los responsables son varios empleados de un laboratorio farmacéutico del municipio Boyeros, en la capital; entre ellos “la jefa de brigada de la máquina de ‘blisteo’ (empaque), un operario, un jefe de turno y estibadores de la Empresa Provincial Minorista de Medicamentos del Este”.

Según el grado de participación, los involucrados recibieron a cambio más de 1.500 CUC, cifra superior a los 28 dólares al mes que gana como promedio un trabajador estatal en el país.

Desde finales de 2016, se ha agravado en la Mayor de las Antillas, el desabastecimiento de gran cantidad de medicinas, a causa de los impagos del Gobierno cubano a los proveedores extranjeros, recientemente admitieron autoridades vinculadas al sector.

Se han abierto expedientes a otros trabajadores, por parte de la Fiscalía, puesto que otros empleados de BioCubaFarma, “comercializaban” medicinas en el mercado informal, específicamente fármacos controlados.

Una pérdida de dos bultos de fármacos valorados en 4.274 pesos cubanos (unos 170 dólares), fue registrada en una de las sucursales del grupo estatal en La Habana.

En el verano, Diario de Cuba, reportó sobre una red clandestina de venta de metilfenidato, cuyo origen era el Laboratorio Farmacéutico Reinaldo Gutiérrez, de BioCubaFarma en La Habana.

Según la Fiscalía, “los referidos casos se encuentran en tramitación algunos y otros se presentaron a los tribunales con solicitud de sanciones severas, atendiendo a la responsabilidad probada a los acusados, conducta y antecedentes administrativos y policiales”.

Eduardo Martínez, presidente de BioCubaFarma, dijo la semana pasada ante el pleno de la Asamblea Nacional que 2017 ha sido un año de gran complejidad, y que la escasez ha hecho que prolifere la indisciplina, incluyendo el robo de medicamentos.

Añadiendo que el régimen había perdido en los últimos meses por estos casos de corrupción alrededor de 575.345 pesos (unos 25.000 dólares).

Roberto Morales, titular de Salud, auguró un 2018 “de esfuerzo del país” en referencia a la crisis con los medicamentos en las farmacias cubanas, realmente no se espera que la situación de la escasez de medicinas se resuelva el próximo año, pues primero habría que subsanar los impagos, para después avanzar hacia otros compromisos.

(Con información de Diario de Cuba)