Una depresión tropical podría formarse en el Golfo: el NHC sube la probabilidad al 70%

Disturbio tropical. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Una perturbación en el suroeste del Golfo de América gana posibilidades de convertirse en depresión tropical durante esta semana. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) elevó este lunes 5 de octubre al 70% la probabilidad de formación en los próximos siete días, según su boletín de las 8:00 de la mañana, hora del este.

El organismo también aumentó al 30% la posibilidad de desarrollo en 48 horas. La perturbación genera lluvias y tormentas desorganizadas, y podría alcanzar la categoría de depresión tropical hacia mediados o finales de esta semana, aunque las condiciones ambientales siguen siendo solo marginalmente favorables.


La vigilancia coincide con un episodio de precipitaciones intensas en sectores de Florida. Sin embargo, las lluvias que ya afectan al estado y la posible evolución tropical en el Golfo deben evaluarse por separado: el riesgo de inundaciones existe incluso sin que se forme un ciclón.

Una depresión tropical podría formarse esta semana

El NHC identifica el área bajo vigilancia como una vaguada de baja presión en el suroeste del Golfo. Su pronóstico contempla un desplazamiento lento hacia el este durante los próximos días, seguido de un giro hacia el norte.

El aumento de las probabilidades representa una mayor confianza en que la perturbación pueda organizarse. Ese 70% se refiere a la formación de un ciclón tropical, no a la posibilidad de que un huracán golpee Florida o Cuba. El boletín tampoco establece un punto de llegada a tierra ni una intensidad futura.

Hasta la actualización consultada, el NHC indicaba que no había ciclones tropicales activos en el Atlántico. Por tanto, esta perturbación todavía no era una depresión ni una tormenta tropical con nombre.

Qué se sabe sobre un posible impacto en Florida o Cuba

El movimiento previsto hacia el este y posteriormente hacia el norte mantiene el interés sobre la evolución del sistema, pero todavía resulta insuficiente para determinar qué territorios podrían recibir sus efectos.


En esta fase, el boletín describe una posibilidad de desarrollo y un desplazamiento general. No ofrece una trayectoria que permita afirmar que la perturbación se dirige hacia Cuba o que tocará tierra en Florida.

La incertidumbre también abarca su capacidad para fortalecerse. Una zona de baja presión puede producir precipitaciones abundantes y conservar una estructura poco organizada, especialmente cuando encuentra vientos desfavorables en niveles altos de la atmósfera.

Norcross advierte de obstáculos para su organización

En un análisis publicado el domingo 4 de octubre, el meteorólogo Bryan Norcross, especialista en huracanes de Fox Weather, explicó que los modelos mostraban señales dispersas sobre la posible formación y el recorrido del sistema.

Su evaluación apuntaba a que los fuertes vientos en altura sobre el norte del Golfo podrían dificultar considerablemente su organización. Bajo ese escenario, consideraba más probable una extensa zona de lluvias y tormentas sobre el Golfo y Florida que un ciclón importante.

Ese análisis precede al aumento de probabilidades anunciado este lunes por el NHC. La actualización refuerza la posibilidad de formación de una depresión tropical, pero aún no determina cuánto podría intensificarse después.

Florida ya enfrenta riesgo de inundaciones

Mientras continúa la vigilancia tropical, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene la atención sobre las precipitaciones en el Panhandle, la franja noroccidental de Florida.

La oficina de Tallahassee informó este lunes que una vigilancia por inundaciones permanecía vigente en buena parte de su área hasta la noche. El pronóstico contemplaba entre dos y cuatro pulgadas adicionales de lluvia, con acumulados locales de hasta seis pulgadas, equivalentes aproximadamente a entre 51 y 102 milímetros y máximos de 152 milímetros.

El domingo, esa misma oficina había señalado la posibilidad de acumulados de entre ocho y diez pulgadas en sectores del Panhandle durante el episodio, además de cantidades generalizadas de dos a seis pulgadas en su área de cobertura.

Las precipitaciones sucesivas pueden aumentar el riesgo en terrenos saturados, zonas bajas y lugares con drenaje deficiente. Para los residentes de las áreas afectadas, las alertas locales por inundaciones tienen relevancia inmediata, independientemente de que la perturbación del Golfo llegue a recibir un nombre.

Una temporada sin huracanes entra en una nueva fase de vigilancia

La perturbación aparece después de un comienzo de octubre inusualmente tranquilo en el Atlántico. Un balance publicado por WLRN el 2 de octubre señalaba que la temporada había producido ocho tormentas con nombre, pero ninguna había alcanzado fuerza de huracán.

La baja actividad coincide con el pronóstico actualizado de NOAA en agosto. La agencia situó en 75% la probabilidad de una temporada por debajo de lo normal y proyectó entre siete y 13 tormentas con nombre, entre dos y seis huracanes y hasta dos huracanes mayores para el conjunto de la temporada.

NOAA identificó a El Niño como un factor que limita la actividad atlántica, al aumentar la cizalladura del viento y dificultar la formación o el fortalecimiento de los sistemas. También aclaró que su previsión estacional no permite determinar dónde tocarán tierra los ciclones.

Octubre conserva una importancia especial para Cuba

La escasez de huracanes hasta este momento no elimina el riesgo durante las semanas restantes. La temporada atlántica se extiende oficialmente hasta el 30 de noviembre.

Para Cuba, octubre tiene un peso particular en los registros históricos. Un estudio publicado en la Revista Cubana de Meteorología, que examinó los huracanes que afectaron a la isla y sus mares circundantes entre 1791 y 2016, concentró en ese mes el 35,5% de los casos, por delante de septiembre, con 31,4%, y agosto, con 15,7%.

Estos porcentajes describen la distribución histórica de los huracanes estudiados; no representan la probabilidad de que Cuba sea afectada este octubre ni permiten anticipar el destino de la perturbación actual.

Las próximas actualizaciones serán decisivas

Los siguientes boletines permitirán conocer si las tormentas comienzan a concentrarse alrededor de una circulación más definida y si el sistema logra convertirse en depresión tropical.

Por ahora, el panorama combina una mayor probabilidad de desarrollo en el Golfo con un riesgo de inundaciones que ya requiere atención en sectores de Florida. La trayectoria y la intensidad futura de la perturbación siguen abiertas.


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