La empresa de Donald Trump, afirma que donará todas las ganancias logradas del uso de sus hoteles por otros gobiernos.

«De este modo, el pueblo estadounidense será el que se beneficia», indicó Sheri Dillon, abogada de la Trump Organization, al exponer cómo manejará Trump sus vastos negocios paralelamente a ser el presidente de los Estados Unidos.

Muchos expertos, se preguntan cómo se llevará a cabo este arreglo y varios plantean, que es un gesto de relaciones públicas, que no es verificable.

Prácticamente, es muy difícil conocer, si realmente ese dinero cambia de manos o no.


El futuro inquilino de la Casa Blanca, ha incumplido anteriormente con promesas sobre donaciones, entre otras, no abonó los seis millones de dólares que prometió a los veteranos de guerra. Lo hizo, cuando periodistas le preguntaron sobre ese dinero.

El profesor de derecho de la Universidad de Iowa, Andy Grewal, que opina que los hoteles del magnate no han violado ley alguna, manifestó, que debía contratar una empresa contable que calcule las ganancias a ser donadas y que las diga al público. «Si prometes donar las ganancias, debes demostrarlo con documentos, lo requiera la ley o no», señaló.