La Casa Blanca dio luz verde para la construcción de un nuevo centro de detención para migrantes valorado en 110 millones de dólares, reporta EFE.


La cárcel, que estará localizada en la ciudad de Concore, cerca de Texas, estará terminada a finales de 2018 y generará ingresos anuales de 44 millones de dólares que irán al bolsillo de GEO Group, empresa privada que llevará el proyecto.

«Estamos encantados de haber podido aprovechar nuestra larga asociación con ICE para ayudar a la agencia a satisfacer sus necesidades de camas de detención que cumplen con los estándares del gobierno federal», indicó en el mismo documento George C. Zoley, presidente y director ejecutivo de la empresa con sede en Florida.

Grupos de apoyo hacia los inmigrantes afirmaron que esta iniciativa es una clara señal de los esfuerzos que realiza Donald Trump para acelerar las deportaciones que prometió en su campaña.

«No estamos sorprendidos por el hecho en sí, pero estamos profundamente decepcionados de que la intención real de la actual administración sea llenar los bolsillos de la industria privada de las cárceles», apuntó en declaraciones a Efe Sofia Casini, coordinadora de Programas de Inmigración de Grassroots Leadership, una asociación de ayuda a los inmigrantes.