Foto: Víctor López

Los taxistas privados o como popularmente se les conoce «boteros» en La Habana, culparon al Gobierno cubano de la crisis del transporte en la capital. Por estos días, y tal vez como siempre, los cuentapropistas que se dedican al transporte de pasajeros son azotados por los inspectores y policías de tránsito, aguardando por la implementación de las nuevas medidas del Gobierno de La Habana contra el transporte privado, reporta CubaNet.


«Deberían de hacer algo que no se quede sólo en palabras, sino que llege al hecho, eso debería conllevar a mejorar el transporte, y por consiguiente el pueblo se ve ayudado en ese sentido…si mejora el transporte del pueblo, mejoran las condiciones de vida», opinó el botero Pedro José Pérez Peña.

Gran polémica ha suscitado el hecho de que los taxistas deban bajar el precio del pasaje común de 10 pesos moneda nacional, a cinco.

El transportista privado Ernest Cuesta dice: «porque no es rentable, los precios están muy caros, de la tienda…todo».

Una de las regulaciones que se aplicará será que los taxistas deberán cobrar una tarifa de cinco pesos por 8 kilómetros.


A juicio de los taxistas los precios están muy altos, incluyendo las gomas, las reparaciones de los autos antiguos, tanto así que con la tarifa actual de diez pesos no les alcanza.

Muchos también se quejan de las nuevas regulaciones, que aunque el gobierno promete una ayuda a los cuetapropistas en relación a las gomas, y al combustible, le rebajarán sólo el 20%.

«Una goma cuesta 150 dólares en la tienda, la van a vender en 130», puso de ejemplo Cuesta, que califica la «supuesta ayuda» como insuficiente.

Además los transportistas dudan mucho de que la vieja promesa del régimen a los boteros se cumpla.

«Yo lo que veo complicado es el aporte del gobierno para que uno pueda conseguir las piezas», lamentó Nolberto Delgado.