Según indican expertos en migración, la Administración Trump está dificultando el proceso de tramitación de la “tarjeta verde” o “green card” como parte de su política.


Una abogada de inmigración dijo a Mundo Hispánico que “la situación es extremadamente grave, yo llevo casi cuarenta años en esta profesión y nunca he visto algo parecido”.

“Todas esas cosas que existían en la ley, pero no las buscaban las anteriores administraciones con tanta seriedad, ahora si se está buscando una forma de negar los casos de residencia, es una situación crítica, están poniendo presión a los jueces de inmigración para que decidan los casos a la carrera”, detalló la especialista.

“El fiscal general Jeff Sessions está retirando decisiones de la junta de apelaciones que hace años han proporcionado un proceso legal debido. La semana pasada canceló esa provisión, es un ataque completo a la comunidad inmigrante”, argumentó la abogada.

El DHS (Departamento de Seguridad Nacional), de igual modo hizo público un reporte del inspector general en su página web que la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) está tardando más de cuatro meses, o 120 días, para tramitar la green card o tarjeta de residencia.


De acuerdo al reporte, “el USCIS regularmente publica información en su sitio web sobre el tiempo que le toma a las oficinas locales adjudicar las solicitudes de tarjeta verde (tiempo de procesamiento). Sin embargo, la información no es clara y no es útil para los clientes de (USCIS) porque no refleja el tiempo real que se requiere”.

Abogados especialistas en inmigración dijeron que la agencia suele tardar alrededor de un año, o 282 días para tramitar la tarjeta verde, y en algunos casos en que se requiera renovar la misma, podría extenderse más.

Alan Diamante, también abogado de esta rama explicó: “se puede demorar más de un año, ahora el gobierno está trabajando en casos de febrero del 2017, algunas personas están esperando más de un año para renovar su tarjeta de residencia, el gobierno está haciendo todo lo posible para acelerar las deportaciones”.

“Si la tarjeta no está vigente, la persona no puede salir de los Estados Unidos y también debe probar que está trabajando legalmente en el país”, añadió.

(Con información de Mundo Hispánico)