Después de Artemisa, Holguín es la segunda provincia de Cuba en la que menos ha llovido, solo con un 45% de precipitaciones respecto a la media histórica, reporta la prensa oficial.

Esta sequía afecta directamente a las producciones y al ganado de la zona, que con trabajo logra conseguir alguna yerba en buen estado para alimentarse.

«Ya no sabemos qué vamos a hacer. La yerba se acaba y también la caña que sembramos para forraje. Tenemos, entre tres productores familiares, 360 cabezas de ganado en siete caballerías. Pero esta zona es de pocas lluvias y ahora este año ha sido peor», dijo a Diario de Cuba Fernando Estepa, un usufructuario del lugar.

Aunque su negocio tiene éxito el emprendedor, debido a la situación climática, tuvo que buscar ayuda en varias caballerías cercanas a su finca.


«Como soy disciplinado, fui a pedirle permiso a la Empresa Forestal y podré pastorear allí por un tiempo, al menos la mitad del ganado. Será costoso porque debo contratar varios trabajadores más, cuidar a los animales de los ladrones que acechan y hasta llevar el agua. Pero valdrá la pena porque de lo contrario tendré muchas pérdidas», aseguró.

Pero no solo el impacto negativo de la sequía se aprecia en el sector ganadero, los cultivos también ha resultado afectados en gran medida.

«Este año iba bien por esta zona. Llovió bastante en el primer trimestre y cogimos buenas cosechas de frijol y maíz temprano. Pero desde abril lo que han caído son algunos chubascos que no han mojado ni el polvo del camino. El maíz de primavera no ha dado nada y lo mismo pasa con todos los cultivos que tenemos en secano», asegura un joven campesino llamado Ramón.