En su segundo Consejo de Ministros, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel dejó ver que tiene puesta su mira en el problema de la corrupción, considerado en su opinión el “principal enemigo de la Revolución”, y “expresión de deterioro de valores, de tolerancia e impunidad”.

En una reunión gubernamental celebrada el martes, y que hoy jueves dieron a conocer los medios oficialistas de la Isla, Díaz-Canel aseveró “no podemos convivir con ese fenómeno”.

Cuando en realidad no se han mencionado casos concretos, el nuevo “gobernante” cubano habló en general de la corrupción y de su repercusión en la estancada economía cubana.

La reseña oficial del Consejo indica: “la contralora general de la República, Gladys Bejerano, informó que en los casos analizados se ratificó que su origen radica en las fallas de la conducta de las personas y en las fisuras de los sistemas de control”.


Se mencionó el “insuficiente rigor” en la selección de los dirigentes “y en la observación estricta sobre la conducta política y social de directivos, ejecutivos y funcionarios”, asimismo se habló sobre los “análisis de los estados de opinión y planteamientos de los trabajadores al respecto”.

De igual modo en el encuentro se analizó la situación económica de Cuba hasta el mes de abril, Miguel Díaz-Canel hizo un llamado a intentar “acercarse lo más que se pueda al cumplimiento del Plan del 2018”, objetivo difícil de cumplir en un contexto complejo, a causa de los graves daños materiales, sin contabilizar, que dejó la tormenta subtropical Alberto a su paso por la Isla.

Aunque existen “contratiempos” en algunas de las inversiones prioritarias, Alejandro Gil, viceministro primero de Economía y Planificación informó que las principales exportaciones del país, como el ron, el tabaco, y el níquel marchan bien.

En cuanto a los problemas dijo “evidencian en algunos casos la aún poca preparación de los actores que participan en los procesos inversionistas”.

Se habló del “déficit de materias primas” en las empresas cubanas durante los últimos meses, propiciado principalmente por los impagos del gobierno a los proveedores, poniendo como pretexto que el país atraviesa problemas de liquidez.

Según Gil, el sector del turismo, también se resintió por “afectaciones en la comercialización en los principales mercados emisores”, y a causa del “recrudecimiento de las medidas” de EEUU.

Se abordaron cuestiones como el plan económico, y los presupuestos estatales para 2019, así como las inversiones a las que Cuba dará prioridad, una de ellas la Zona Especial de Desarrollo del Mariel, entre otras asociadas al turismo, y las energías renovables.

(Con información de Martí Noticias)